Netanyahu enfrenta creciente presión interna y aislamiento internacional tras el cese al fuego
Un panorama complicado para Netanyahu
La incomodidad era palpable en el rostro de Benjamin Netanyahu, quien escuchaba con atención el histórico discurso de Donald Trump en la Knesett (Parlamento) de Israel. El presidente estadounidense, un aliado clave, instó a otorgarle un indulto al primer ministro israelí, quien se encuentra bajo procesamiento en tres casos de corrupción, además de tener un pedido de captura emitido por la Corte Penal Internacional (CPI) por supuestos crímenes de guerra y contra la humanidad.
Una situación política tensa
Netanyahu, que buscaba capitalizar el entusiasmo en Israel por el regreso de 20 rehenes con vida de Gaza y el acuerdo para poner fin a un conflicto de dos años, se veía atrapado en un compromiso político complicado. Trump, dirigiéndose a Isaac Herzog, otro asistente presente, sugirió: »¿Por qué no le das un indulto?» aunque su propuesta podía no ser viable, dado que para ello se requiere un pedido formal del implicado, que además no ha sido condenado.
Los efectos de la guerra en Gaza
El conflicto armado con Hamas, iniciado el 7 de octubre de 2023, ha unificado al país en torno a un enemigo común, permitiendo que el gobierno de Netanyahu, apodado Bibi, eludiese problemas internos. Sin embargo, la crisis también provocó la renuncia del jefe de inteligencia militar Aharon Haliva ante las serias fallas en la seguridad nacional.
Crisis judicial y política a la vista
A medida que el conflicto decae, la atención regresa a los problemas legales de Netanyahu, quien enfrenta serias acusaciones de corrupción. En uno de los casos, tanto él como su esposa, Sara, son acusados de recibir más de 260.000 dólares en bienes de lujo. A esto se suman acusaciones de haber negociado una cobertura mediática más benigna en dos causas distintas.
Un futuro incierto
La finalización de la guerra podría reavivar la oposición ¿qué pasos tomará Netanyahu? En su primer discurso tras el cese al fuego, hizo un llamado a la unidad nacional. Desde su regreso al poder a fines de 2022, su gobierno ha estado bajo presión por iniciativas priorizando reformas judiciales, que la oposición argumenta que debilitan el sistema judicial.
- Las protestas por la reforma judicial han resurgido, ahora impulsadas por las familias de los rehenes.
- El rechazo a un proyecto que obligaba a los estudiantes ultraortodoxos a cumplir con el servicio militar también ha provocado tensiones en su coalición.
- A nivel internacional, las relaciones con Europa y el mundo árabe se han deteriorado.
Los analistas apuntan que el liderazgo de Netanyahu está en una posición frágil, especialmente tras la crítica de líderes de la oposición que reclaman por una comisión independiente para investigar los eventos de octubre. Según Darío Teitelbaum, presidente de Meretz, una detención del juicio que enfrenta Netanyahu podría reactivarse, lo que representa un desafío para su gobierno.
La presión de los aliados y el futuro político
Las dificultades aumentan con la presión internacional, particularmente de Trump, quien puede poner a Netanyahu en una posición comprometida entre la derecha interna y las demandas de negociación externas. En un desenlace posible, se visiona que el ciclo de Netanyahu como primer ministro podría estar llegando a su fin, aunque la responsabilidad del próximo liderazgo será crucial para restaurar la justicia y solidaridad que Israel necesita.
