Revelaciones en el caso Sur Finanzas: arrestados admiten intentos de borrar evidencia
Desarrollo de la investigación en Sur Finanzas
El Juzgado Federal de Lomas de Zamora, bajo la dirección del juez Luis Armella, ha ofrecido acuerdos penales a cuatro empleados de Sur Finanzas implicados en la destrucción de pruebas y encubrimiento en el marco de la causa que investiga operaciones de lavado de dinero y evasión fiscal relacionadas con la financiera vinculada a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y su presidente, Claudio “Chiqui” Tapia. Los imputados, quienes continúan bajo custodia, han recibido información acerca de la opción de acogerse a la ley del imputado colaborador, que permite la reducción de pena a quienes proporcionen información valiosa para esclarecer delitos graves.
El perfil de los imputados
Los cuatro empleados arrestados son parte del equipo interno de Sur Finanzas y habrían contribuido activamente a la falsificación de pruebas ante los inminentes allanamientos programados para el 1 de diciembre de 2025. Los detenidos son:
- Juan Miguel Soler, técnico informático encargado de los sistemas.
- César Zapaia, oficial de cumplimiento.
- Daniela Sánchez, secretaria privada del empresario Ariel Vallejo.
- Rolando Soloaga, jefe de seguridad y choferes.
Según las autoridades, los imputados habrían tenido un rol significativo en las maniobras para ocultar y eliminar pruebas, lo que incluye enviar mensajes para borrar información, desconectar programas y sacar equipos informáticos, dentro del contexto del operativo que desmanteló la supuesta cueva financiera.
Apertura de la causa y detalles de las imputaciones
La causa comenzó tras una denuncia de la Dirección General Impositiva, que reportó una evasión de 3.327 millones de pesos. Las investigaciones han revelado un plan interno para destruir registros y frustrar el avance de las indagaciones judiciales. Los peritos están analizando documentos y materiales informáticos confiscados en los 14 allanamientos realizados el pasado jueves.
El juez Armella resalta que los imputados tenían una alta participación en las maniobras acusadas, lo que incrementa el riesgo de fuga y el posible entorpecimiento de la recolección de evidencia, dado el poder económico y recursos de Sur Finanzas.
Las declaraciones de los imputados
A César Abilio Zapaia se le imputa haber ocultado y alterado pruebas relacionadas con las maniobras de lavado de activos. Durante los interrogatorios, Zapaia reconoció haber escondido computadoras durante los allanamientos y compartió información en chats sobre el ocultamiento de dispositivos. Se justificó por llevarse una computadora a su hogar tras su renuncia, afirmando que era para asegurar su pago.
Juan Miguel Soler, a quien también se le imputan delitos similares, fue vinculado a un intercambio de mensajes donde se le pidió que “borrara” información de los sistemas. Soler se defendió afirmando que no era un empleado directo, sino un monotributista que hacía trabajos ocasionales para la firma.
Por su parte, Rolando Esteban Soloaga está acusado de dirigir a otros empleados en el ocultamiento de vehículos tras los allanamientos. Mientras que Daniela Eliana Sánchez ha sido acusada de coordinar un plan para despatrimonializar la empresa, asegurando que solo quedara un pequeño monto de dinero en las sucursales durante el registro policial.
Hallazgos tras los allanamientos
Los 14 allanamientos resultaron en la incautación de numerosos dispositivos electrónicos, documentación y dinero en efectivo tanto en domicilios personales como en las oficinas de la empresa. En las propiedades de los imputados se encontraron:
- Documentos y dinero en divisas múltiples en el hogar de Daniela Sánchez.
- Equipos informáticos y discos duros en la casa de Juan Miguel Soler.
- Dispositivos electrónicos confiscados en las residencias de César Zapaia y Rolando Soloaga.
Además, se investigan contratos de alquiler de propiedades presuntamente usadas por la organización y se están tomando declaraciones de testigos sobre las operaciones realizadas en las oficinas allanadas.
Los investigaciones continúan y los imputados siguen bajo custodia mientras la cantidad de pruebas se acumula. La resolución de si estarán dispuestos a incriminar a sus jefes podría conllevar a un avance significativo en el caso que involucra a Ariel Vallejos y a Claudio “Chiqui” Tapia.
