División entre provincias por el capítulo fiscal de la reforma laboral
Conflictos en torno a la reforma laboral
La presidenta del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, anunció este martes que se programará una sesión para el 11 de febrero con el propósito de discutir la reforma laboral. Bullrich, quien es la principal representante legislativa de Milei en la Cámara alta, indicó que la negociación está «95% cerrada«, aunque admitió que persisten algunos puntos por definir que involucran a gobernadores, senadores y los ministros de Economía e Interior.
Controversias sobre el capítulo fiscal
La senadora se refirió al capítulo fiscal del proyecto de ley, centrándose en los artículos 190 y 191, que buscan disminuir las alícuotas de impuestos, como Ganancias para grandes empresas. Esta reducción impactará en la masa de recursos coparticipables que reciben las provincias, lo que podría resultar en una pérdida aproximada de $1 billón.
Desde el Gobierno, sostienen que la reducción de Ganancias implicará un costo fiscal del 0,65% del PBI, dividido en un 0,5% para la Nación y un 0,15% para las provincias. Sin embargo, aseguraron que esta pérdida se compensará con el incremento de la actividad económica y la formalización de 400 mil trabajadores.
Reacciones de los gobernadores
A raíz de esta situación, varios gobernadores han manifestado que, aunque respaldarían la reforma laboral en términos generales, se opondrían específicamente al capítulo fiscal durante la votación. Este patrón recuerda a lo sucedido con la aprobación del Presupuesto 2026, en la que se rechazó el capítulo relacionado con la derogación de la emergencia en discapacidad y el financiamiento universitario.
No obstante, desde una de las provincias más productivas, se indicó que no desean entrar en conflicto con el Gobierno por este asunto, comentando que «Zdero o Frigerio pueden pelear por Ganancias, porque luego nosotros nos confrontamos con el Gobierno y ellos se quedan como aliados».
Impacto en provincias y alianzas electorales
Se hace mención a los gobernadores de Chaco y Entre Ríos, que ocupan los cuarto y quinto lugares entre las provincias más perjudicadas por la disminución de la coparticipación, con pérdidas de $90 mil millones y $88 mil millones respectivamente. Ambos, además, han establecido alianzas electorales con La Libertad Avanza para las próximas elecciones.
Los gobernadores creen que, aunque las provincias grandes serán las más perjudicadas, tienen la fortaleza financiera para afrontar la reducción de recursos, que se aplicará desde 2027. Expresaron que «no tiene sentido que asumamos la culpa por las provincias pequeñas».
Por su parte, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, adoptó una postura confrontativa contra el gobierno de Milei. A su vez, los gobernadores de Córdoba y Santa Fe son conscientes de que comparten un electorado con LLA y desean evitar ser vistos como los que se oponen a una reducción de impuestos. Encuestas locales revelan que hay un apoyo mayoritario a la reforma laboral entre sus votantes.
Postura de la Casa Rosada y reuniones de urgencia
Por el momento, fuentes de la Casa Rosada indican que el ministro de Economía, Luis Caputo, no tiene previsto realizar concesiones respecto al capítulo fiscal. No se contemplará ninguna compensación adicional para las provincias, incluso si implica que el artículo sea rechazado en la votación por separado.
Un grupo reducido de gobernadores, los más críticos de la gestión libertaria, ha convocado a una reunión de urgencia este miércoles al mediodía en el Consejo Federal de Inversiones (CFI). Sin embargo, la asistencia es incierta, ya que muchos de los invitados ya decidieron no participar. Entre ellos se encontraban aliados del oficialismo como Leandro Zdero de Chaco, Rogelio Frigerio de Entre Ríos, Ignacio Torres de Chubut, Marcelo Orrego de San Juan y Alfredo Cornejo de Mendoza.
