Insólita propuesta de Viktor Orban a Donald Trump durante conferencia en la Casa Blanca
Una propuesta inesperada
En un momento sorprendente durante la conferencia que se llevó a cabo en la Casa Blanca entre Donald Trump y Viktor Orban, el primer ministro húngaro mostró un claro interés por la portavoz presidencial, Karoline Leavitt. Mientras ambos líderes discutían temas de energía y comercio, Orban se permitió hacer una divertida propuesta, al preguntar en tono de broma: «¿Puedo contratarla?», dirigiéndose a Trump.
Defensa ante la prensa
La convocatoria de Leavitt se produjo en medio de una serie de preguntas de los periodistas acerca de la economía y el costo de vida. En su intervención, Leavitt, de 28 años, no dudó en criticar a los medios por «difundir noticias falsas» sobre la situación económica en Estados Unidos, afirmando: «Es lamentable que los periodistas presentes se nieguen a reconocer que el presidente heredó la peor crisis inflacionaria de la historia moderna y la está resolviendo en tiempo récord».
Además, defendió la gestión económica de Trump, destacando que su administración «devolvió dinero a los bolsillos de la clase media» y que se había logrado «reducir impuestos y regulaciones». Su discurso fue claro: «La asequibilidad es por lo que el pueblo estadounidense eligió a este presidente. Y está cumpliendo».
Interacción entre líderes
Trump aprovechó el momento para reiterar sus críticas a los medios, a los que nuevamente acusó de propagar «noticias falsas». Fue en este contexto que Orban interrumpió con su inesperada oferta. Trump, en tono juguetón, respondió: «Karoline, al primer ministro le gustaría que trabajaras para él en Hungría». Orban, insistente, la miraba a los ojos y añadía: «Por favor, considérelo». Trump, con un tono humorístico, concluyó: «¿Sabe? Es una muy buena decisión la que acaba de tomar. Pero, por favor, no nos dejes, Karoline».
Esta escena cómica fue grabada y se volvió viral, sumándose a los momentos de camaradería entre ambos líderes.
Resultados concretos de la visita
Aparte de la anécdota, la visita de Orban tuvo consecuencias tangibles. Durante la reunión, Trump concedió a Hungría una exención de sanciones sobre el petróleo ruso, permitiéndole continuar la compra de crudo a Moscú, a pesar de las restricciones impuestas por Washington. El ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, celebró en la red X: «Estados Unidos ha concedido a Hungría una exención total e ilimitada de las sanciones sobre el petróleo y el gas. Estamos agradecidos por esta decisión, que garantiza la seguridad energética de Hungría».
Trump había anticipado durante la conferencia que Orbán enfrenta dificultades para obtener petróleo y gas de otras fuentes: «Es muy difícil para él —por Orbán— obtener petróleo y gas de otras regiones. Como saben, no tienen acceso al mar». De acuerdo con fuentes de la Casa Blanca, esta exención tendrá una duración de un año, y Hungría se comprometió a comprar gas natural licuado estadounidense por aproximadamente 600 millones de dólares.
Desde 2016, Orbán ha mantenido una relación cercana con Trump, siendo uno de sus primeros aliados en Europa. Su gobierno ha mostrado resistencia a cortar vínculos energéticos con Rusia, incluso tras las sanciones que Estados Unidos impuso a las empresas petroleras Rosneft y Lukoil por la guerra en Ucrania.
