Milei aprovecha el escándalo de Tapia para revitalizar su discurso antiliberal

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Reivindicación del discurso anticastas

El presidente Javier Milei ha hecho un sacrificio significativo al no asistir al sorteo de los grupos del Mundial de Estados Unidos y perder la oportunidad de una foto con Donald Trump durante un evento de gran impacto mediático. Sin embargo, este sacrificio le ha permitido reposicionar a Claudio «Chiqui» Tapia, presidente controversial de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino), como su enemigo público.

Los diversos escándalos que rodean a Tapia han sido la oportunidad que Milei necesitaba para contrarrestar las dudas que empiezan a surgir en la opinión pública, especialmente tras el final de la euforia electoral.

Retrocesos en la popularidad de Milei

Las encuestas de noviembre inicialmente le sonreían al Presidente, pero el clima en redes sociales sugiere que su idilio con los votantes podría estar llegando a su fin. Un informe de la consultora Ad Hoc indica que, aunque el sentimiento en torno a Milei se mantiene ligeramente positivo, la tendencia ha comenzado a descender nuevamente, acercándose a un balance negativo. Desde las elecciones, las menciones digitales sobre Milei han alcanzado su nivel más bajo desde que asumió el cargo, experimentando un repunte durante las elecciones legislativas, pero rápidamente volvió a caer.

Desde su inesperada victoria electoral que sorprendió a muchos, Milei ha enfrentado malas noticias en el ámbito económico. El consumo no ha mejorado, mientras que la clase media enfrenta índices históricos de morosidad en bancos y tarjetas de crédito. Además, se han cerrado numerosas empresas y líneas de producción, resultando en una pérdida neta de empleos registrados.

Un caso emblemático es el de la planta de lavarropas de Whirlpool, que cesó operaciones vinculadas a la falta de competitividad y la apertura indiscriminada del comercio exterior. La promesa de crecimiento económico que Milei realizó durante su campaña no ha encontrado su realización tras más de dos años en el poder.

Escándalos y cambio de estrategia

La reputación de Milei como un ferviente opositor a la «casta política» se ha visto amenazada por escándalos tocando a su entorno, como los de la criptomoneda $LIBRA y las acusaciones de coimas en la compra de medicamentos para discapacitados. Estos incidentes han desviado la atención sobre él, afectando directamente su imagen.

En este contexto, el polémico escándalo de «Chiqui» Tapia ha generado una suerte de salvación para Milei, permitiéndole volver a abrazar su narrativa anticastas al aprovechar las tramas de corrupción en la AFA. Gerentes y analistas de comunicación destacan que el presidente está bien asesorado en su manejo de esta situación.

De acuerdo con un panel de expertos, el 46% considera correcto que Milei exprese su desagrado por Tapia, destacando el peligro que conlleva actuar sin el apoyo de FIFA, sobre todo ahora, cuando Argentina debe defender sus logros deportivos en la próxima copa del mundo.

Percepciones en la opinión pública

Solo el 21% de los expertos consideran que Milei debería profundizar su accionar con una denuncia judicial y una intervención en la AFA, en lugar de quedarse en gestos simbólicos. En un evento reciente, Milei hizo un gesto político al colocar una camiseta de Estudiantes de La Plata sobre el Sillón de Rivadavia durante una reunión con el canciller israelí, apoyando al club ante las sanciones de la AFA por desobediencia.

El ambiente de sospecha y críticas hacia Tapia ha llevado incluso a sugerencias a las empresas para que eviten cualquier relación con él, dado el riesgo de contaminación de su imagen. Por ejemplo, una marca que auspiciaba la camiseta de la Selección enfrentó críticas tras ilustrar a Tapia jugando al truco con los jugadores, lo que generó un gran rechazo entre los aficionados.

Según un estudio reciente, el 61% de los argentinos cree que las denuncias de corrupción sobre Tapia son verídicas, lo que coloca a Milei en una posición favorable al navegar el sentimiento “anti-Tapia” antes de que la atención vuelva a centrarse en la economía.

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