Condenan a un hombre por abuso sexual de su sobrina
Sentencia en el caso de abuso sexual
La Justicia de Santa Fe ha impuesto una condena de nueve años de prisión a M. R., un hombre acusado de haber abusado sexualmente de su sobrina de 18 años. La denuncia por este abuso se presentó después de que el incidente sucediera el día en que la joven cumplía años, específicamente el 9 de octubre de 2019, en una propiedad rural en la localidad de Clason, en el departamento de Iriondo.
Durante la realización de una mudanza familiar, la víctima, G., relató ante el tribunal que había acompañado a su tío a buscar muebles al campo, mientras su madre estaba ocupada preparando un bizcochuelo por su cumpleaños. Tras cargar algunos enseres en la camioneta, M. R. la condujo a un dormitorio que pertenecía a su madre, donde se produjo el abuso. G. destacó en su testimonio la resistencia que ofreció para evitar el ataque.
Detalles del juicio
Durante el juicio, los abogados de la joven subrayaron la claridad y consistencia de su relato. «Era una relación de afecto, de confianza, G. lo quería a su tío», expresó la abogada Carolina Walker Torres en su alegato. La letrada agregó que la joven inclusive mencionó cómo fue sorprendida y forzada, testificando entre lágrimas.
- La agresión generó graves efectos en la salud mental de G., quien experimentó una intensa angustia y llega a intentar suicidarse poco después de los hechos.
- El testimonio de G. fue respaldado por sus hermanas, quienes también denunciaron conductas abusivas previas de M. R.
- Además, G. relató que desde los 15 años su tío había realizado tocamientos que culminaron en la violación el día de su cumpleaños.
La abogada Walker Torres comentó sobre el impacto que estos delitos tienen en las familias, afirmando que no solo afectan a la víctima directa, sino que destruyen familias enteras, creando divisiones entre quienes apoyan a la víctima y quienes defienden al agresor, lo que causa un aislamiento y sufrimiento que perdura a lo largo de generaciones.
Asimismo, se indicó que la situación se agravó por el rechazo de los familiares maternos de G., quienes sostienen la inocencia del acusado, lo que ha intensificado las consecuencias del caso para la joven.
Con base en estas evidencias, M. R. fue condenado por abuso sexual con acceso carnal. La fiscal Luciana Escobar Cello había solicitado una pena de diez años de prisión, y la querella pidió quince años. Finalmente, el tribunal resolvió una condena de nueve años de prisión efectiva. El juez Sebastián Szeifert además impuso medidas accesorias, como la prohibición de salida del país y la obligación de presentarse ante las autoridades cada quince días, así como la prohibición de contacto con la joven.
