Consejos de Marina Charpentier en el Día de la Madre: la importancia de pedir ayuda en la lucha contra la adicción

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Consejos sobre la adicción desde la experiencia materna

Marina Charpentier, madre de tres hijos, brinda su perspectiva sobre el Día de la Madre y el desafío de acompañar a un hijo con problemas de adicción. A los 19 años, Marina tuvo a su primer hijo, Santiago “Chano” Moreno Charpentier, el conocido líder de Tan Biónica. Posteriormente, nacieron Gonzalo, apodado «Bambi», y su hija menor, Samanta, quien reside en el exterior. La situación de Chano, que casi perdió la vida en 2021 tras recibir un disparo durante una crisis psiquiátrica, llevó a Marina a reflexionar sobre las intervenciones que los familiares pueden realizar ante una adicción.

Un largo camino de acompañamiento

Marina considera que el proceso de ayudar a un hijo con adicción es «un camino muy largo» y destaca la necesidad de examinar las «trabas impuestas por una ley que no se ajusta a la realidad». Aunque Chano lleva tres años limpio, subraya que la adicción es una enfermedad que demanda atención continua.

En su trayectoria, Marina se ha convertido en referente para numerosas familias que enfrentan situaciones similares. Asegura haber tenido «suerte» en el proceso de internaciones, ya que su hijo aceptó recibir tratamiento sin que ella tuviera que obligarlo. Sin embargo, reconoce que muchas madres carecen de los recursos necesarios para internar a sus hijos o acceder a profesionales capacitados.

La maternidad y la salud mental

La fundadora de Familia Esperanza (FE) compartió su experiencia para ayudar a otros. Recuerda a Chano en su adolescencia como un joven creativo y diferente, que prefería no aceptar la moda convencional. Con el tiempo, cuando descubrió que consumía marihuana, impulsó que buscara ayuda profesional.

Cualquier adicción se sustenta a menudo en el silencio y la vergüenza que afecta a las familias, y Marina menciona que el desafío es aún mayor para aquellos que tienen experiencia en el campo de las adicciones, ya que nunca se está completamente preparado para enfrentar el problema.

Luchando contra el estigma

Marina, quien tiene una licenciatura en Trabajo Social, reflexiona sobre el estigma que rodea la adicción. A pesar de su formación y experiencia profesional, admite las dificultades que experimentó como madre. Reconoce que la enfermedad de la adicción genera un ciclo de codependencia que debe ser tratado por las familias. Cita uno de los capítulos de su libro, No están locos, donde habla de sus relaciones con un fuerte apego emocional.

Años después, en una situación desesperante, Chano solicitó su ayuda para ingresar a una clínica, que resultó ser un parteaguas en su recuperación.

La crítica a la ley de Salud Mental

El episodio de Chano en 2021, donde terminó en terapia intensiva tras un disparo durante un conflicto con la policía, ha llevado a Marina a cuestionar la ley de Salud Mental. Explica que es inaceptable que una persona con una enfermedad que altera su capacidad de decisión tenga el derecho a rechazar la ayuda profesional.

A medida que más familias se ven atraídas por su experiencia, Marina aboga por un sistema de salud más robusto y accesible. «Es fundamental tener una red de profesionales que ofrezcan diagnósticos adecuados y un Estado presente»,» dice. Pero lamenta que, de hecho, muchas madres enfrentan un sistema público deficiente, con escasez de camas y turnos para tratamientos efectivos.

Signos de alarma y apoyo comunitario

Marina también ofrece consejos sobre los signos de alarma que pueden indicar un problema de adicción, entre ellos cambios en el sueño, alteraciones en la alimentación y variaciones en el estado de ánimo. Resalta la importancia de seguir la intuición materna y no dudar en buscar apoyo profesional o grupos de ayuda como Narcóticos Anónimos (NA) y Nar-Anon. «Pedir ayuda es la clave porque salir de una adicción no se logra en soledad», enfatiza.

Actualmente, Marina coordina los grupos de Familia Esperanza en el auditorio del Museo Larreta, donde familiares comparten experiencias en un ambiente de aceptación. Ella enfatiza que es esencial que las familias también trabajen en su propia recuperación para romper el ciclo de codependencia que puede dejar a los hijos vulnerables a recaídas.

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