Costos involucrados en el cerramiento de terrazas y balcones
Refacción habitual en espacios urbanos
La instalación de cerramientos en terrazas o balcones se ha convertido en una reforma frecuentemente solicitada en departamentos y propiedades horizontales en zonas urbanas. Esta tendencia, impulsada por el deseo de **optimizar el espacio útil** y mejorar el confort térmico y acústico, se intensificó durante la pandemia y, a pesar de la actual estabilidad del mercado, continúa siendo popular. Estos cerramientos permiten convertir áreas infrautilizadas en ambientes multifuncionales como oficinas, jardines de invierno o estar adicionales.
Elementos a considerar
Los costos totales y los permisos requeridos están sujetos a diversos factores, como el tipo de cerramiento elegido, la superficie en cuestión, la normativa municipal y las condiciones estructurales del inmueble.
Variedades y precios
Uno de los primeros aspectos a considerar es el tipo de sistema utilizado. Los cerramientos más comunes son los de **aluminio con vidrio**, disponibles en versiones fijas, corredizas o plegables. Por ejemplo, el **aluminio de línea Módena**, conocido por su buena relación calidad-precio, tiene un costo instalado que oscila entre $250.000/m² y $350.000/m², dependiendo del grosor del vidrio y del color del perfil. Si se opta por una línea superior, como la A30 New, que ofrece mayor hermeticidad y resistencia al viento, el precio puede variar entre $350.000/m² y $500.000/m². En el caso de sistemas plegables tipo “balcón vidriado”, los costos suelen estar entre $450.000/m² y $650.000/m² debido a la necesidad de herrajes especiales y mano de obra calificada.
Influencia del tipo de vidrio
El tipo de vidrio también afecta significativamente el presupuesto. Por ejemplo, el **DVH (doble vidriado hermético)** es muy recomendado para disminuir ruidos y mejorar la eficiencia térmica, y puede incrementar los costos entre un 20% y un 40% en comparación con el vidrio simple. En zonas propensas a vientos fuertes o en pisos altos, muchos edificios exigen el uso de DVH por cuestiones de seguridad y estabilidad. Para una terraza de 10 m², un cerramiento completo utilizando DVH y aluminio de alta calidad puede costar entre $3.000.000 y $5.000.000, mientras que una opción más básica, con vidrio simple, podría tener un costo de entre $2.000.000 y $3.000.000.
Costos adicionales y mano de obra
A estos costos se debe agregar el precio de la mano de obra y trabajos complementarios. Muchas veces, cerrar un balcón conlleva la necesidad de nivelar pisos, añadir desagües, extender instalaciones eléctricas o incluso integrar calefacción, lo que puede sumar entre $500.000 y $1.500.000, dependiendo de la complejidad del trabajo. Si el cerramiento se incorpora al ambiente interior —como en la ampliación del living— puede ser necesario retirar carpintería existente o realizar refuerzos estructurales, lo que aumenta aún más el presupuesto.
Permisos necesarios
El aspecto normativo es fundamental e, incluso, puede generar algunas dudas. En lugares como la ciudad de Buenos Aires, cerrar un balcón o terraza no es un trámite trivial, ya que se considera una ampliación de superficie cubierta. Por ello, se requiere un Permiso de Obra Menor o Mayor, según corresponda. Este permiso debe estar firmado por un arquitecto o ingeniero matriculado y, en edificios de propiedad horizontal, también se necesita la aprobación del consorcio. Algunos reglamentos internos impiden modificar la fachada, por lo que es recomendable revisar las normativas del edificio antes de proceder. En los municipios del conurbano, los requisitos podrían ser más flexibles, pero, aun así, se requiere la presentación de planos y pago de derechos de construcción, que suelen oscilar entre el 1% y el 3% del valor estimado de la obra.
Seguridad ante todo
No se debe pasar por alto la seguridad. Un cerramiento instalado incorrectamente puede provocar filtraciones, condensaciones, o incluso desprendimientos y sobrecargas en barandas y losas. Por lo tanto, es esencial seleccionar materiales adecuados y contratar instaladores con experiencia. En edificios altos, la instalación puede exigir el uso de andamios o trabajos con arnés, lo que incrementa el costo de la mano de obra y requiere seguros de responsabilidad civil específicos.
Tiempo de ejecución
El tiempo necesario para la ejecución varía según el tipo de cerramiento. Los sistemas de aluminio estándar pueden ser instalados en uno o dos días, mientras que los plegables o que incluyen DVH suelen requerir entre tres y cinco días. Si se llevan a cabo tareas de albañilería, el plazo podría ampliarse a una o dos semanas. En todos los casos, es recomendable solicitar un cronograma detallado y un presupuesto cerrado para evitar sorpresas indeseadas.
Conclusiones
A pesar de la inversión inicial, un cerramiento bien ejecutado puede mejorar considerablemente la calidad de vida y aumentar el valor de la propiedad. En departamentos pequeños, la creación de un ambiente semicubierto o el aprovechamiento de un balcón como espacio utilizable durante todo el año puede ser un cambio significativo. No obstante, es fundamental llevar a cabo el proceso con todos los permisos pertinentes, materiales de calidad y profesionales capacitados. De lo contrario, podrían surgir multas, problemas con el consorcio o incluso la necesidad de desmantelar la obra.
