Deutz-Fahr regresa a Argentina bajo nueva dirección
Un regreso emblemático al mercado argentino
En el mundo de la maquinaria agrícola, la marca Deutz-Fahr ha vuelto a pisar suelo argentino, y detrás de esta reactivación está José Walter Berger, empresario que preside Berger SA. A sus 66 años, Berger subraya su compromiso: “A esta edad, lo hago por el bronce, no por la plata”. Esta afirmación resalta su dedicación y el peso que tiene su apellido en cada unidad que comercializa.
Una estructura sólida y empleos generados
Berger se ha establecido como el representante oficial de Deutz-Fahr en el país bajo la organización del grupo Same Deutz-Fahr (SDF). Su labor como Máster Importador no solo busca la venta de maquinaria, sino también la creación de una red de soporte sólido, lo cual ya se traduce en 200 empleos directos e indirectos en Argentina. La reinauguración oficial de la marca tuvo lugar en julio de 2025 y se proyecta para marzo de 2026, la apertura de un nuevo centro de distribución en Trenque Lauquen, vital para asegurar un servicio técnico eficiente y la disponibilidad de repuestos.
Cifras de inversión y propuesta de productos
Para este proyecto, se estima una inversión inicial de entre 5 y 10 millones de dólares en la infraestructura necesaria para la importación. Desde octubre, más de 100 unidades ya han llegado al mercado argentino, aumentando la oferta a más de 15 modelos de tractores, con potencias que oscilan desde 35 HP hasta 280 HP, adaptados a diferentes segmentos del sector agrícola.
Un evento clave para el sector
Argentina será la sede del primer «Dealer Meeting», un evento que reunirá a importadores de toda América Latina. Esta reunión contará con figuras clave de SDF, incluyendo a su CEO, Ludovico Bussolati, y otros directivos relevantes de la compañía. También, la marca tendrá un stand propio en Expoagro 2026, lo que representa una nueva etapa en su reingreso al mercado.
Un legado empresarial que perdura
La historia de Deutz-Fahr en Argentina se remonta a 1959, cuando comenzó la fabricación local de tractores y motores bajo la denominación DECA. Con el paso del tiempo, la marca se consolidó en el país, aunque enfrentó desafíos significativos en los años 90, incluyendo la adquisición de su filial local por el grupo AGCO en 1996. Esto culminó en un joint venture que buscaba usar un 75% de componentes nacionales, aunque este vínculo se disolvió posteriormente.
En el contexto global, Deutz-Fahr alcanzó estabilidad tras la compra de su división de maquinaria agrícola por el grupo SAME en 1995. El regreso de la marca ha sido complicado por obstáculos logísticos y comerciales anteriores, pero hoy, bajo la dirección de Berger, están enfocados en la importación de tecnología agrícola de última generación. Según el empresario, “el producto solo no alcanza” y el éxito se basa en contar con un soporte técnico y una red de repuestos eficiente. De esta manera, esperan posicionar a Deutz-Fahr como un activo productivo a largo plazo en el sector agrícola argentino.
