El revolucionario «Ozempic argentino» para el tratamiento de la obesidad

imagen-279
Compartilo

Un avance significativo en la lucha contra la obesidad

Esta semana se ha lanzado en Argentina un nuevo medicamento denominado semaglutida, diseñado específicamente para combatir la obesidad, y que ha sido descrito como fascinante por el médico Jorge Tartaglione. Este innovador fármaco se presenta como un método efectivo para ayudar a los pacientes a alcanzar una mayor sensación de saciedad con menores cantidades de ingesta calórica.

¿Cómo funciona la semaglutida?

Tartaglione utilizó la metáfora del antojo para explicar el mecanismo del medicamento. «¿Alguna vez has tenido ganas de comer un chocolate que tienes guardado? Eso es lo que llamamos ‘ruido de comida’. La semaglutida trabaja liberando una hormona que, mientras consumes ese chocolate, le envía una señal a nuestro cerebro y estómago que dice: ‘Espera, para que me estoy comiendo esto’, logrando así neutralizar el apetito y proporcionando una sensación de saciedad”, explicó el especialista. Agregó que esta hormona está presente de manera natural en los humanos, aunque su duración es limitada; sin embargo, gracias a la **industria farmacéutica**, esta duración se ha podido extender mediante el medicamento, lo que permite una reducción en la ingesta calórica y facilita la pérdida de peso.

Indicaciones para su uso

En el contexto de estudios realizados, Tartaglione compartió una fórmula simple para identificar quiénes son candidatos para utilizar este medicamento. «Anota tu peso y tu talla; por ejemplo, 110 kilos y 1,80 metros. Esto te permitirá calcular tu índice de masa corporal.», indicó el cardiólogo. Según su criterio, si el resultado es superior a 30, es probable que necesites el medicamento. También mencionó que aquellos con un índice superior a 27, que además presenten factores de riesgo como colesterol alto, hipertensión o diabetes, deberían considerar su uso.

El médico enfatizó la importancia de no adquirir el producto de manera clandestina y aclaró que, por el momento, no está cubierto por la mayoría de las obras sociales. Aseguró que los efectos secundarios son escasos y que su uso es recomendado solo una vez a la semana. «Cuenta con una tecnología impresionante y, en su mayoría, puede causar un leve malestar estomacal», concluyó.

Revolucionando el tratamiento cardíaco

Un entusiasta Tartaglione destacó: «Al igual que la estatinas y la insulina, la semaglutida representa un avance revolucionario». Señaló, no obstante, que su efectividad también depende de otros factores, como la necesidad de disminuir el consumo de alimentos de alto contenido calórico. Además, destacó que, por primera vez, un tratamiento para la obesidad puede ser recetado a pacientes con antecedentes cardíacos: «Si un paciente ha sufrido un infarto, se le ha implantado un stent o se le ha realizado un by-pass y padece obesidad sin diabetes, puede ser tratado con el ‘Ozempic’ argentino», indicó. En cuanto a los beneficios, concluyó que la pérdida de peso puede alcanzar hasta un 20% y reduce notablemente la probabilidad de sufrir un nuevo infarto cardiopulmonar. También se está investigando su impacto en la demencia.

Compartilo