La historia de Agustina: de las vacaciones a emprender en moda íntima

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Un viaje que cambió todo

Lo que comenzó como una publicación inocente en redes sociales sobre unas vacaciones con amigos, se convirtió en una historia de éxito empresarial. Agustina, quien participó en un reality de cocina, dejó atrás el mundo de los postres para dedicar su vida a un emprendimiento de moda íntima que nunca había contemplado. A lo largo de su vida, enfrentó dificultades para encontrar corpiños y mallas adecuadas para su busto grande. La escasez de opciones y la falta de productos que cumplieran con sus necesidades la llevaron a una decisión inesperada.

La decisión de emprender

Luego de un viaje a Las Vegas con Dami, un compañero de su participación en Bake Off, decidió hacerse bikinis a medida para el viaje. Al compartir fotos en Instagram, comenzó a recibir preguntas sobre dónde había comprado las prendas. Agustina recordó el momento preciso: «Dije ‘este es el momento’. Había un montón de personas a las que les pasaba lo mismo que a mí».

Así, comenzó a producir 300 mallas y, sorprendentemente, vendió todo antes de que terminara diciembre. «Ahí pensé ‘acá hay un nicho que atacar y un público que está sin producto que comprar'», comentó.

El camino hacia el éxito

Con la experiencia de que encontrar corpiños en Argentina era un verdadero desafío, ya que su única opción era modificar modelos genéricos, Agustina se propuso cambiar esto. Sus viajes al exterior le permitieron conocer otras opciones, pero su verdadera meta era crear productos pensados por y para mujeres como ella. Con el lanzamiento de su marca, Dtalle by Aguz, Agustina empezó a materializar su visión.

En su proceso de emprendimiento, Agustina se dio cuenta de que muchas mujeres compartían su lucha: «Mis clientas me decían: ‘hace 10 años uso el mismo corpiño’». Comprendió que había un mercado sediento de productos diferentes y personalizados.

Dificultades y aprendizajes

Sin embargo, el camino no fue fácil. Aprendió sobre la moldería y la producción, enfrentando la dificultad de encontrar materiales a su medida en Argentina. Desde el inicio, tuvo que adaptar cada detalle de sus prendas: «Conseguí talleres y herramientas digitales que me ayudaron a materializar mis ideas», explicó. Su enfoque innovador le permitió crear una tabla de talles que responde exclusivamente a las necesidades de su clientela, que va del talle 100 al 135.

Resultados sorprendentes

Hoy, su marca ha crecido de manera exponencial, con 7000 ventas mensuales y una red de producción que involucra a varios talleres. «Me subí al barco y producimos», afirmó. Agustina no solo ha creado una línea de productos femeninos, sino que ha dado a muchas mujeres la oportunidad de sentirse cómodas y seguras con su cuerpo. «Recibimos mensajes de clientes que nunca se habían puesto una bikini hasta conocer nuestra marca», aseguró, resaltando la importancia emocional de su trabajo.

Desafiando estigmas y promoviendo la comodidad

En su trayectoria, Agustina también ha lidiado con los comentarios negativos sobre su figura. Desde joven, escuchaba preguntas sobre si consideraba una cirugía, pero nunca se decidió a hacerlo. Ella subraya que se trata de un problema que muchas mujeres enfrentan y que su trabajo busca abordar: «El día a día, muchas veces depende de estar cómodas». Aun así, se siente agradecida por la gran aceptación que tiene su marca, y enfatiza que su objetivo no solo es vender, sino ayudar a las mujeres a sentirse bien consigo mismas.

Reflexiones finales

En cuanto a la temporada de calor y la moda de verano, Agustina anima a las mujeres a no dejarse afectar por las críticas y disfrutar de su cuerpo. Resulta esencial recordar la importancia de la comodidad y la autoaceptación. Al cierre, Agustina bromeó sobre su antiguo amor por la pastelería: «La abandoné 100%, no hago tortas ni para mi cumpleaños».

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