La historia de Pablo Laurta: su salida de prisión y el trágico desenlace

imagen-239
Compartilo

Un caso que desata polémicas

En febrero de 2024, Luna Giardina emitió un fuerte mensaje en redes sociales: «Todos los psicópatas son asesinos«. Esta declaración se produjo apenas días después de que su expareja, Pablo Rodríguez Laurta, recuperara la libertad tras pasar cerca de un mes en prisión. Laurta había sido arrestado el 9 de enero por delitos como «desobediencia a la autoridad, amenazas y violación de domicilio».

La detención del creador de la web antifeminista Varones Unidos se originó cuando un vecino lo vio en el techo de la casa de Luna, ubicada en el barrio Argüello de Córdoba. Allí, permaneció durante tres días, sobreviviendo en condiciones precarias y aislado.

Su regreso y trágico desenlace

Laurta fue liberado el 8 de febrero y regresó a su Uruguay natal. Sin embargo, el reencuentro con Luna terminaría en un acto violento. El sábado pasado, la mató en su cama, al mismo tiempo que asesinaba a su madre, Mariel Zamudio, de 54 años.

Su motivación de fondo era el cumpleaños número seis de su hijo, celebrado el lunes 13 en una estancia turística en Uruguay. Mientras invitaba a Luna, excluyó a Mariel y a su propia tía. Después de varios intentos de mediación fallidos, su desesperación se tornó violenta.

Detención posterior

Después de cometer los crímenes, Laurta tomó a su hijo de cinco años y pagó $ 1.500.000 para viajar en taxi a Gualeguaychú. Su arresto se hizo efectivo gracias al sistema Alerta Sofía, que permitió a la policía detenerlo justo cuando salía de su habitación con su niño.

Pericia clave para su liberación

Durante su tiempo en la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA), una pericia psicológica y psiquiátrica realizada por la psicóloga Marcela Scarafia y el psiquiatra Sebastián Andrés Nigro fue fundamental para su liberación el 24 y 26 de enero de 2024. Según el informe, Laurta no presentaba factores psicopatológicos que impidieran su capacidad para comprender y dirigir sus acciones en el momento de los delitos.

  • La evaluación indicaba que Laurta estaba estable emocionalmente y no mostraba signos de autolesionarse o de agredir a otros.
  • Se sugería un tratamiento psicológico y psiquiátrico ambulatorio.

El contexto familiar y antecedentes

Pablo Laurta, de 39 años, contaba con una representación legal de los abogados Maricel Flamenco y Emiliano Herrera, designados por su madre. Este último se encontró en una situación complicada, ya que intentó reclamar la restitución internacional de su hijo, argumentando un supuesto secuestro por parte de Luna y Mariel, lo cual no prosperó.

Antecedentes de violencia marcaron su relación con Luna, quien había denunciado problemas antes de huir a Córdoba. La jueza María Victoria Jalil Manfroni aseguró que todas las medidas de protección estaban en funcionamiento al momento de los hechos. Ella relató cómo Laurta controlaba a Luna en Uruguay, limitando su contacto con familiares.

La psicología detrás de sus actos

Los evaluadores detectaron en Laurta sensibilidad paranoide pero sin manifestaciones psicóticas evidentes. Su comportamiento estaba influenciado por esta percepción distorsionada de la realidad, construyendo una narrativa donde las acciones de los demás, a menudo, parecían amenazantes.

Fiscales subrayaron que Laurta comprendía lo que hacía, sugiriendo que la defensa intentara argumentar contra su imputabilidad, lo cual parece improbable dado su situación judicial. Enfrenta condenas que podrían acumularse en dos provincias debido a sus acciones homicidas.

Compartilo