La travesía de La Brugeoise: un legado patrimonial tras 100 años de historia
Un viaje de un siglo en el subte de Buenos Aires
Durante un siglo, los vagones La Brugeoise formaron parte esencial del recorrido del subterráneo en Buenos Aires, consolidando su importancia histórica y arquitectónica, así como su contribución al avance tecnológico de la ciudad. Su retiro definitivo del servicio comercial se produjo en 2013, momento desde el cual estas unidades se han integrado a circuitos turísticos y actividades culturales, permitiendo que nuevas generaciones reconozcan su relevancia.
El cierre de una era
El 11 de enero de 2013 marcó el final de la circulación de los coches La Brugeoise. La mayor parte de estas unidades fueron restauradas y actualmente están resguardadas en talleres ferroviarios, bajo la protección de la Ley 4886 de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Varias de ellas se utilizan en paseos históricos organizados por el Gobierno local y han sido cedidas a distintas instituciones.
Historia de los coches La Brugeoise
El trayecto inicial de la Línea A del subte se inauguró en 1913, presentado trenes manufacturados por la compañía belga La Brugeoise et Nicaise et Delcuve. Fabricados con maderas nobles y con hermosos detalles en bronce, estos vagones establecieron estándares sin precedentes en el transporte público en la región. El primer recorrido, que conectaba Plaza de Mayo con Plaza Miserere y, más tarde, Primera Junta, incorporó innovaciones técnicas como un sistema eléctrico especial, según registros del Archivo General de la Nación y documentación oficial de Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado.
Razones detrás del retiro de los coches
La decisión de retirar los coches se debió a razones de seguridad y la necesidad de preservar este material histórico. Informes del Gobierno de la Ciudad y de la operadora del subte indicaron que, en el último año de funcionamiento, se presentaron problemas de mantenimiento e infraestructura eléctrica, además de incidentes, como el accidente ocurrido en enero de 2012. Las exigencias técnicas y las diferencias en la gestión entre el Gobierno nacional y la administración de la ciudad aceleraron el traspaso de la red y la introducción de nuevos trenes.
Una despedida emotiva
La jornada final de los coches La Brugeoise reunió a usuarios y trabajadores para despedir a estos antiguos trenes, que habían sido los más antiguos operando comercialmente en el mundo. Se introdujeron 45 unidades chinas en 2012 como parte de una actualización tecnológica de la Línea A. La empresa concesionaria Metrovías y los informes de la operadora estatal señalaron la falta de recursos para el mantenimiento y la necesidad de mejorar la seguridad de los pasajeros como factores claves que llevaron al retiro de estos vehículos. El proceso de guarda generó cuestionamientos sobre las condiciones de resguardo inicial, ya que los coches permanecieron a la intemperie hasta que su traslado al taller Mariano Acosta se realizó bajo orden judicial y con la protección de la Ley 4886, evitando su deterioro.
Estado de conservación y restauración
Una vez fuera de servicio, los trenes históricos mostraban signos de deterioro debido a la falta de mantenimiento, según un informe técnico presentado por la operadora estatal ante la Legislatura de la ciudad. Entre los 58 coches considerados aptos, muchos mostraban daños en los pisos, vidrios rotos, grafitis y problemas mecánicos que, de haber sido reparados, podrían haber permitido operar más unidades de forma segura.
- Al menos 17 coches tenían ruedas aplanadas, afectando su suspensión e integridad estructural.
- El informe también destacó problemas con la suspensión y desniveles que ponían en riesgo la seguridad operativa.
Tras su retiro, los coches fueron resguardados en el taller Mariano Acosta y algunos se donaron a museos e instituciones, como estipula la Ley 4886. No todas las unidades recibieron mantenimiento tras la donación, lo que resultó en el abandono de algunas, mientras que veinte coches fueron seleccionados para una restauración integral.
Situación actual y uso cultural
Hoy en día, tres coches restaurados —los números 5, 16 y 124— tienen funciones patrimoniales y circulan ocasionalmente en ocasiones especiales como la Noche de los Museos. El acceso a estas actividades se gestiona mediante sorteos e inscripciones previas, limitando así la participación del público en general.
Legado y patrimonio cultural
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires promueve que estos trenes son un patrimonio histórico invaluable que pertenece a todos los porteños. Jorge Macri, jefe de Gobierno, manifestó: «Esta propuesta es un viaje a nuestra historia y una invitación a recordar anécdotas que seguro todos tenemos en estos vagones». Javier Ibañez, presidente de Subterráneos de Buenos Aires, subrayó: «Las Brujas son un emblema de la ciudad y nos llena de orgullo que los porteños puedan disfrutar del patrimonio cultural gracias a los minuciosos trabajos de conservación y restauración». Desde 2017, los recorridos patrimoniales en los coches La Brugeoise se llevan a cabo en el marco de la Ley 4886, con actividades gratuitas y cupos limitados por inscripción.
