Magdalena Ruiz Guiñazú: Desde sus comienzos hasta su legado en derechos humanos
Inicios de una pionera en el periodismo
María Magdalena Teresita Ruiz Guiñazú Cantilo, nacida el 15 de febrero de 1931 en Buenos Aires, fue la novena hija de padres considerados mayores para la época: María Celina Cantilo Ortiz Basualdo, de 44 años, y Enrique Ruiz Guiñazú, de 52. Debido a esto, desde pequeña fue educada por sus hermanos mayores, ya que sus padres estaban en una etapa de vida más propia de abuelos.
Provino de una familia adinerada. Su padre, jurista, escritor y político, había ocupado el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores y Culto, además de ser embajador ante la Santa Sede y España. Desde joven, emprendió estudios musicales, con el sueño de convertirse en pianista, aunque posteriormente se dio cuenta de que su verdadero camino se encontraba en el periodismo. «Quería hacer cosas heroicas, como sueñan todos los jóvenes», confesó en una entrevista.
El desarrollo de su carrera
Su trayectoria profesional inició en la década de 1950, comenzando como redactora en publicaciones como Gente Joven, Leoplan, Damas y Damitas, Vosotras y Maribel. Posteriormente, se convirtió en movilera del noticiario Primera Noche, conducido por Antonio Carrizo en Canal 7, y más tarde hizo su ingreso a la radio de la mano de Cacho Fontana, con el popular Fontana Show.
Completó su carrera en televisión con Videoshow, un ciclo en Teleonce que utilizaba filmadoras y videocassetteras para explorar el mundo. El 3 de diciembre de 1956, contrajo matrimonio con César Alberto Doretti Seppilli en la Basílica Nuestra Señora de la Merced de Recoleta. Juntos tuvieron cinco hijos: Edmundo, Alejandra, Mercedes, Paula y César. A lo largo de su vida, Magdalena tuvo que equilibrar su vida profesional con la maternidad, separándose en 1967. Solo cuando sus hijos crecieron, pudo dedicarse plenamente a su carrera.
Momentos difíciles y resiliencia personal
Después de formar una nueva relación con Sergio Dellacha, quien falleció en 2006, vivió la experiencia más dolorosa de su vida: la muerte de su hijo mayor, Edmundo, a los 28 años por un infarto. Edmundo había padecido un problema de salud a los 18 años tras practicar rugby. Enfrentar esta pérdida fue un desafío emocional, pero encontró apoyo en su pareja, lo que la ayudó a sobrellevar el duelo. En varias entrevistas, Magdalena admitió que la pérdida de un hijo deja una huella permanente. “La pérdida de un hijo es algo difícil de hablar y tiene una presencia constante”, expresó.
A pesar de las dificultades, Magdalena nunca dejó su pasión por el periodismo. Entre los más destacados de su carrera se encuentra Magdalena Tempranísimo, un programa radial que se emitió entre 1987 y 2006 por Radio Mitre. También presentó Dos en la noticia junto a Joaquín Morales Solá por Canal 9, y en 2002, fue conductora de Aventura National Geographic en Canal 13.
Un legado en defensa de los derechos humanos
Desde el inicio de su carrera, Magdalena mostró un fuerte compromiso con los d derechos humanos. En junio de 1979, visitó Auschwitz junto al Papa Juan Pablo II, un viaje que describió como «el más importante» de su vida. Años después, fue miembro de la CONADEP (Comisión Nacional por la Desaparición de Personas) y participó en la investigación sobre el centro clandestino de la ESMA, un trabajo plasmado en el documental Nunca Más.
Su carrera estuvo marcada por diversas controversias, como el enfrentamiento con Hebe de Bonafini, quien la criticó por una entrevista a Jorge Rafael Videla en 1977. Magdalena llevó su caso a la Justicia, aunque finalmente la cofundadora de las Madres de Plaza de Mayo fue sobreseída. A pesar de estas tensiones, también mantuvo una buena relación con quienes luchaban por los derechos humanos en la dictadura.
Reconocimientos y legado perdurable
A lo largo de su trayectoria, fue galardonada con diversos premios como los Martín Fierro, Santa Clara de Asís, Konex, Prensario y Broadcasting, con la distinción de Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires. Acceptó estos reconocimientos con modestia, siempre recordando a quienes le brindaron sus primeras oportunidades.
Magdalena nunca contempló la idea de retirarse. Hasta pocas semanas antes de su fallecimiento, continuó al frente de Magdalena y la noticia deseada, un programa que se emitía los sábados por Radio Mitre. También participó en el programa Lanata Sin Filtro. Desafortunadamente, el 6 de septiembre de 2022, a los 91 años, su vida llegó a su fin, dejando un legado que sus colegas y seguidores atesoran.
