Nuevos casos de influenza aviar detectados en Río Negro y Córdoba: medidas de prevención
Nuevos casos de influenza aviar en Argentina
A raíz de un reciente brote de influenza aviar en la provincia de Río Negro, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) ha confirmado la aparición de un nuevo caso en la localidad de Cervantes. Simultáneamente, otro caso positivo ha sido reportado en un establecimiento de aves de traspatio en Los Zorros, Córdoba.
Reacciones de las autoridades
Las autoridades han señalado que ambas provincias han experimentado su segundo brote en predios familiares. El anuncio de estos hallazgos se realizó tras diversas operaciones epidemiológicas en las áreas afectadas. En consecuencia, se han establecido áreas de prevención alrededor de los focos detectados con el objetivo de intensificar la vigilancia sanitaria y realizar un seguimiento de otros predios cercanos para identificar posibles nexos epidemiológicos.
Recomendaciones para prevenir contagios
El SENASA ha resaltado la necesidad de fortalecer la bioseguridad en todos los establecimientos avícolas del país. Entre las recomendaciones más relevantes se incluyen:
- Notificar de inmediato cualquier signo de síntomas, como alta mortandad o signos clínicos nerviosos, digestivos o respiratorios en las aves.
- Evitar el contacto con aves silvestres o de corral que estén enfermas o muertas.
- Mantener a las aves domésticas en espacios cerrados.
- Usar ropa y calzado exclusivo para el manejo de aves.
- Desinfectar las herramientas y superficies utilizadas en el manejo avícola.
Asimismo, se hizo hincapié en la importancia de consumir solo carne y huevos bien cocidos así como leche pasteurizada para minimizar riesgos sanitarios relacionados con el consumo de productos avícolas.
Impacto en el sector avícola
El brote del virus H5 fue confirmado el 13 de marzo en la misma localidad de Cervantes, lo que impulsó a SENASA a activar un protocolo sanitario para controlar la propagación de la enfermedad. Esto ha generado creciente presión en el sector avícola argentino, ya que la falta de un plan de vacunación oficial, solicitado por los productores, pone en peligro la continuidad de muchas granjas y el abastecimiento nacional de huevos.
El caso fue reportado tras la detección de muertes y síntomas compatibles con la enfermedad en gallinas, gansos, patos y pavos, cuya muestra resultó positiva. Desde entonces, se ha determinado un área de prevención alrededor del establecimiento afectado y se están llevando a cabo rastrillajes epidemiológicos en predios cercanos para detectar nuevos contagios.
Demandas del sector productor
Este nuevo episodio representa la tercera ocasión en que Argentina pierde su estatus como país libre de influenza aviar otorgado por la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA). La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) ha alertado sobre el riesgo de quiebra de miles de productores y el posible desabastecimiento de huevos en el mercado nacional. Como respuesta, las autoridades han recordado que, conforme a la Resolución 1699/2019, todos los establecimientos avícolas en la zona deben reforzar sus protocolos. Se instó a quienes crían aves de traspatio a adoptar medidas adicionales para mitigar el riesgo de propagación del virus.
Por otro lado, la ausencia de una política nacional de vacunación ha llevado a los productores a exigir una intervención urgente del Gobierno. El mensaje «vacunar o quebrar» ha circulado en los últimos días como un ultimátum dirigido a las autoridades. CAPIA propone implementar un esquema de vacunación inmediato, comenzando por las aves de ciclo largo, especialmente las gallinas ponedoras. Desde la entidad aseguran que es posible establecer acuerdos internacionales para permitir la exportación de aves desde granjas certificadas como no vacunadas, combinando así estrategias sanitarias a nivel nacional e internacional.
El representante de CAPIA, Javier Prida, enfatizó que «la sanidad animal debe ser la prioridad» y advirtió que continuar esperando pondría en riesgo a los productores que actualmente no cuentan con apoyo frente a la enfermedad, además de comprometer el acceso a la principal fuente de proteína animal que consumen los argentinos. Con estas condiciones, la industria avícola se encuentra al borde del colapso si no se implementan medidas efectivas a corto plazo.
