Pampita pone en venta su casa en el Bajo Belgrano
Casa en venta de Carolina «Pampita» Ardohain
La residencia donde Carolina «Pampita» Ardohain y el actor chileno Benjamín Vicuña vivieron momentos significativos de su vida familiar antes de su separación en 2015, ahora está disponible para la venta. Esta propiedad se encuentra en Mendoza al 1100, en el exclusivo barrio de Bajo Belgrano, en la Ciudad de Buenos Aires, un área reconocida por su atractivo inmobiliario, caracterizada por sus áreas verdes, calles arboladas y lujosas casas.
La casa, que abarca más de 500 metros cuadrados en un terreno total de 735 metros cuadrados, está compuesta por tres plantas y un subsuelo, a unas pocas cuadras de los Lagos de Palermo. Aunque Martín Pinus, presidente de la inmobiliaria que gestiona la venta, no reveló detalles específicos, la propiedad se encuentra listada con un precio de US$2.200.000.
Características destacadas de la propiedad
- Seis ambientes
- Cuatro dormitorios y cinco baños
- Toilette de recepción y dos cocheras
- Amplio living comedor y cocina con isla
- Cava en el subsuelo
- Galería cubierta, jardín y pileta
- Suite principal con vestidor, baño con hidromasaje y terraza privada
Aparte de sus impresionantes dimensiones y ubicación, la vivienda ganó notoriedad pública en diciembre de 2015, cuando se vio envuelta en un conflicto mediático que involucró a Benjamín Vicuña y la actriz María Eugenia «China» Suárez. En ese momento, Pampita compartió en sus redes sociales imágenes de las cámaras de seguridad de la casa, lo que generó un gran revuelo y se transformó en un episodio icónico de la farándula argentina.
Este suceso marcó un punto de inflexión en la vida de la pareja y asoció a la propiedad con una fase de intensa exposición mediática. A lo largo de los años, la residencia ha estado en venta y, en distintas ocasiones, ha sido alquilada por cifras alrededor de US$9000 mensuales. Actualmente, la casa está deshabitada.
Pampita ahora reside en barrio Parque, en una propiedad que compartía con Roberto García Moritán. Ha señalado en varias entrevistas su preferencia por alquilar, optando por no ser propietaria. Esta decisión responde a un enfoque de vida en el que prioriza disfrutar de su hogar junto a sus hijos, en lugar de invertir en una casa que podría ser más grande en el futuro: «En diez años ya me perdí diez años de la crianza de ellos», justifica su decisión de buscar el disfrute inmediato de un espacio cómodo y amplio.
