¿Realmente el agua caliente aporta beneficios para la salud?
Beneficios del agua caliente según la ciencia
El consumo diario de agua caliente ha sido promovido ampliamente en internet como una estrategia para perder peso, mejorar la piel y ayudar a aliviar cólicos y dolores de garganta. Sin embargo, la evidencia científica actual sugiere que, además de mantener la hidratación, no existen pruebas contundentes que respalden que la temperatura del agua ofrezca beneficios adicionales a la salud.
Los mitos alrededor del agua caliente
Existen recomendaciones en plataformas digitales acerca de beber una taza de agua caliente al día, sin añadir ingredientes, con la idea de mejorar diferentes aspectos de la salud. Entre los beneficios frecuentemente mencionados se encuentran:
- reducción de peso
- mejoría en el aspecto de la piel
- alivio de cólicos menstruales y molestias en la garganta
A pesar de que consumir agua tibia, siempre que no esté hirviendo, se considera seguro, las investigaciones indican que los beneficios que se atribuyen a esta práctica están más relacionados con el aumento en la ingesta de líquidos que con la temperatura misma del agua. La adecuada hidratación optimiza funciones como:
- digestión
- circulación sanguínea
- función renal
- regulación de la presión arterial
Investigaciones al respecto
Un estudio realizado en 2025 destacó que la falta de un adecuado consumo de agua puede complicar el manejo del estrés. Hasta ahora, no se ha podido comprobar que el agua caliente tenga ventajas que la diferencien del agua fría o a temperatura ambiente; lo que realmente importa es beber suficiente agua.
Mitos sobre el agua caliente
Respecto a los mitos populares:
- Mito N° 1: El agua caliente ayuda a reducir peso
No hay ensayos clínicos de alta calidad que respalden que la ingesta de agua caliente por sí sola provoque una disminución significativa en el peso corporal. Aunque aumentar la ingesta de líquidos puede ayudar a controlar el peso al aumentar la sensación de saciedad y reducir el consumo de bebidas azucaradas, no se ha comprobado que el agua tibia en particular tenga un efecto en la pérdida de grasa. - Mito N° 2: El agua caliente cura el dolor de garganta
Si bien los líquidos calientes pueden ofrecer alivio para el dolor de garganta y ayudar con la congestión nasal, esto también se aplica a infusiones y tés que brindan calor e hidratación. Sin embargo, estas medidas no eliminan infecciones ni acortan la duración de enfermedades. - Mito N° 3: Beber agua caliente mejora la piel
No hay evidencia científica que demuestre que el agua caliente mejore la apariencia de la piel. La adecuada hidratación contribuye a mantener la elasticidad y a prevenir la sequedad, pero no hay diferencias significativas según la temperatura del agua. - Mito N° 4: El agua caliente reduce el dolor menstrual
Si bien la aplicación de calor externo puede aliviar calambres, no se ha demostrado que beber agua caliente tenga un efecto similar.
¿Por qué persisten estas creencias?
Las bebidas calientes pueden generar una sensación de confort y formar parte de rutinas asociadas al bienestar, lo cual puede influir en la percepción de sus beneficios. Sin embargo, la mayoría de las afirmaciones sobre pérdida de peso, mejora de la piel y reducción de calambres carecen de respaldo científico más allá de los beneficios generales de estar bien hidratado. En resumen, lo más importante es beber suficiente agua, independientemente de su temperatura.
