Un enfoque diferenciador en el ejercicio mejora la salud física y previene lesiones

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Un nuevo enfoque para la actividad física

El ejercicio tradicional es conocido por su capacidad para estimular el sistema cardiovascular y fortalecer los músculos, pero un enfoque diferente, denominado entrenamiento somático, puede mejorar aún más estos beneficios. Esta metodología se centra en liberar la tensión acumulada en el cuerpo, la cual a menudo desconocemos que estamos sosteniendo.

La importancia de la conciencia corporal

Los ejercicios somáticos requieren que las personas presten atención a sus sensaciones internas mientras realizan movimientos físicos. Esta atención es crucial, ya que muchas personas adoptan patrones de movimiento que no son óptimos, lo que puede llevar a lesiones o dolores crónicos. La doctora Mercedes von Deck, cirujana ortopédica en Cambridge Health Alliance, afiliada a Harvard, explica que «no se puede imaginar lo mucho mejor que se siente cuando todos tus músculos no están luchando entre sí».

La doctora von Deck, quien tiene décadas de experiencia en un tipo de ejercicio somático llamado el Método Feldenkrais, destaca cómo esta práctica puede influir positivamente en el estado de ánimo y la percepción de la vida, afirmando que «es una de esas cosas que las palabras no describen lo suficientemente bien».

Una práctica con raíces antiguas

El ejercicio somático tiene antecedentes en diversas culturas a lo largo de los siglos. Aunque el término puede ser desconocido para muchos, actividades como el yoga, el tai chi y el pilates son bien conocidas e incorporan elementos de esta metodología. Realizar múltiples movimientos de manera armoniosa crea un entrenamiento somático que conecta cuerpo y mente.

Además, el ejercicio somático está vinculado a la terapia somática, una forma de asesoramiento en salud mental que explora cómo el cuerpo expresa traumas profundos y utiliza técnicas mente-cuerpo para facilitar la recuperación.

Beneficios significativos del ejercicio somático

La doctora von Deck señala que el lema tradicional “sin dolor, no hay ganancia” no es el más recomendable. Aunque los ejercicios somáticos pueden complementarse con técnicas tradicionales de fitness, su ejecución es considerablemente distinta. «En ciertos ejercicios, intentamos desarrollar fuerza muscular o resistencia cardiovascular, pero puede que no nos movamos de la manera más eficiente. Con los entrenamientos somáticos, [se] percibe el movimiento, lo que reentrena el cerebro para controlar el movimiento”, aseguró la especialista.

Las investigaciones apuntan a que esta conciencia corporal puede disminuir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y que el ejercicio somático también ofrece beneficios como la reducción del dolor y la tensión muscular, así como la disminución de la ansiedad y la mejora del rango de movimiento, sueño y energía. Un estudio publicado en junio de 2025 en el Journal of Bodywork and Movement Therapies indica que adultos mayores que participaron en un programa online de movimiento somático de una hora, dos veces por semana, experimentaron una mejor movilidad de la columna tras 10 semanas.

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