La agenda del agro: clave para el crecimiento económico en Argentina
La importancia de la agenda agropecuaria
Para que la economía argentina pueda considerar al sector agropecuario como uno de los motores del crecimiento en el próximo año, es fundamental atender la agenda propuesta por diversas entidades vinculadas al sector. No se trata de una solución única, sino de trabajar en aspectos como la reducción de la carga impositiva, la mejora de la infraestructura y el establecimiento de normativas a largo plazo para garantizar previsibilidad.
Propuestas de la Federación de Acopiadores
En un cónclave de cierre de año, el presidente de la Federación de Acopiadores, Fernando Rivara, presentó una serie de propuestas, entre ellas un cronograma para la reducción de los Derechos de Exportación (DEX). Tras la baja temporal de estos derechos en enero y su breve suspensión en septiembre, se evidenció la necesidad de deshacerse de las retenciones que limitan al sector agro. Rivara observó que «la explosión de producción de energía, de Vaca Muerta, o de minerales, son sectores que han recibido reglas claras y permanentes» y cuestionó: «¿Puede ser que un país que necesita exportar cada vez más, al mismo tiempo cobre impuestos a las exportaciones?» Además, afirmó que «los productores argentinos no deben seguir subsidiando a los productores brasileños y norteamericanos».
Demandas de las entidades del sector
Entidades como Acsoja, Maizar, Asagir y Argentrigo también se pronunciaron sobre la necesidad de previsibilidad en los DEX para evitar imprevistos en una reducción gradual y efectiva que no comprometa la transparencia del mercado. Según Rodolfo Rossi, presidente de Acsoja, si se logra esto, «seguramente las inversiones se concretarán».
Reforma fiscal y su impacto en el agro
Las entidades están interesadas en incluir el tema de los DEX en la reforma fiscal que el Gobierno planea impulsar en 2026. Argumentan que el sistema tributario actual debería dejar de «castigar la producción» y en su lugar, premiar «la inversión, la innovación y el arraigo». Buscan un régimen que no solo promueva grandes inversiones, sino que también apoye a las pequeñas y medianas empresas, generando así un efecto positivo en la producción, el empleo y la sostenibilidad del crecimiento en el país.
Infraestructura: un pilar esencial
Otro aspecto destacado por las cadenas agropecuarias es la infraestructura. «Sin logística, el desarrollo es solo una idea», mencionó Rossi, enfatizando la necesidad de avanzar en el proceso de licitación de la hidrovía con un calado de 40 pies, así como realizar estudios de impacto ambiental dentro de un marco de concesiones privadas y riesgo empresario. También subrayó la urgencia de revitalizar el sistema ferroviario, licitando todas las líneas de forma sucesiva con acceso abierto y tarifas competitivas, lo cual es crucial para favorecer a las zonas más alejadas de los puertos.
Propiedad intelectual en el sector agropecuario
Finalmente, se abordó la importancia del respeto a la propiedad intelectual, un tema en debate desde hace décadas. Se propuso un esfuerzo conjunto para establecer «una ley de propiedad intelectual en semillas actualizada» que proteja el conocimiento y garantice reglas claras que incentiven la inversión en mejoramiento genético y biotecnología. Un artículo de Belkis Martínez menciona que el acuerdo con los EE.UU. facilitará la adhesión del país al convenio UPOV ’91, que promueve el respeto a la propiedad intelectual en semillas. Esto podría generar un intenso debate entre quienes abogan por una rápida adhesión y aquellos que temen que esto prohíba el derecho de los productores a sembrar sus propias semillas. Un diálogo constructivo y consensuado podría llevar a cerrar esta asignatura pendiente de la agricultura argentina, no solo para facilitar nuevas inversiones, sino también para contar con herramientas tecnológicas que optimicen la eficiencia productiva.
