Derrumbe en Parque Patricios: Un proyecto de viviendas en crisis por la inestabilidad política
Contexto del proyecto Estación Buenos Aires
Estación Buenos Aires, localizado en Barracas, representa más que un simple conjunto de edificios; se ha convertido en todo un barrio que alberga uno de los desarrollos urbanísticos más significativos del país. Con 56 torres y cerca de 2.400 departamentos, este complejo sirve como hogar para aproximadamente 8.600 personas. Este proyecto de 18 hectáreas incluye áreas recreativas como un parque, una plaza, canchas de fútbol, un jardín de infantes y una escuela nueva de gestión pública que fue inaugurada la semana pasada y puede acoger a 400 estudiantes. La construcción fue realizada bajo el marco del programa Procrear, creado en junio de 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández.
El derrumbe y sus implicaciones
En la madrugada del martes, el sector 2 del barrio—que comprende cuatro edificios—sufrió el colapso de una losa que unía el techo de un estacionamiento subterráneo con un jardín en superficie. Los residentes ya habían manifestado inconvenientes con el drenaje del agua durante las lluvias, donde el agua se estancaba en el área verde que conecta los edificios. Las fotos compartidas por los vecinos evidencian el problema.
Durante la tarde, las autoridades de la Ciudad confirmaron el riesgo de colapso de los edificios. Se informó que el derrumbe del techo del estacionamiento comprometió las columnas del subsuelo y la planta baja de las construcciones. “Existen potenciales riesgos estructurales ya que la losa colapsada estaba vinculada a las columnas, brindándoles rigidez necesaria. La debilidad actual de las columnas expone a un riesgo de inestabilidad”, señalaron las autoridades.
Financiamiento y contexto del Procrear
La creación del vecindario fue posible gracias al financiamiento proveniente del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del ANSES, recursos del Tesoro Nacional y líneas de créditos bancarios. Sin embargo, en noviembre de 2024, el programa fue disuelto por el actual gobierno de Javier Milei, quien consideró que el Estado no debería involucrarse en la construcción o financiamiento de viviendas.
Este programa tenía como fin mitigar el histórico déficit habitacional en el país y revitalizar el sector de la construcción. Según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, hasta el tercer trimestre de 2024, 4.454.669 hogares se encontraban en situación de hacinamiento, con más de 2 millones enfrentando condiciones críticas.
La experiencia de los residentes
El Banco Hipotecario actuó como fiduciario en el proyecto, siendo el encargado de gestionar aspectos como las licitaciones, la contratación de constructoras, estudios de arquitectura y la dirección de obras. La construcción de los sectores 1, 2 y 10 estuvo a cargo de la Constructora Sudamericana, una de las empresas más grandes en el país, que tiene décadas de experiencia abarcando desde cárceles hasta obras viales.
A lo largo de los años, los habitantes del barrio han enfrentado diversos desafíos relacionados con el avance de las obras, la entrega de los departamentos y la escrituración. Algunos residentes mencionaron que, a pesar de haber cancelado sus créditos, aún no han podido escriturar. Al desvincularse Procrear, muchos se sienten atrapados en un limbo legal. Alrededor del 20% de los departamentos permanecen desocupados, pues nunca fueron adjudicados. Las obras iniciadas durante la gestión de Cristina fueron continuadas por el gobierno de Macri y luego por Alberto, pero ahora la situación se complica aún más sin Procrear.
La experiencia de las familias ha sido complicada debido a cambios constantes en la gestión. Anteriormente, las viviendas eran asignadas por sorteo bajo ciertas condiciones, mientras que a inicios de 2019, el proceso de selección pasó a depender del Instituto de Vivienda de la Ciudad, y los créditos fueron manejados por el Banco Ciudad. La preocupación creciente por el colapso en el sector 2 lleva a los vecinos a compartir sus historias: “Aunque algunos ya cancelamos el crédito, no todos hemos escriturado. Pedimos soluciones. La discontinuidad generada por la política afecta nuestras vidas.”
