La historia revelada de los eruditos traídos por Rivadavia al país
El legado de Bernardino Rivadavia
Con motivo de celebrarse dos siglos desde que Bernardino Rivadavia asumió la presidencia de las Provincias Unidas de la República Argentina, es un honor presentar la historia de varios personajes que lograron superar los desafíos de la política y la sociedad de su época. Estos individuos jugaron un papel fundamental en la construcción de nuestra identidad nacional.
Los saboyanos en busca de nuevas oportunidades
Entre los inmigrantes que llegaron al Río de la Plata en los primeros años de su existencia, se destaca un ambicioso saboyano que, sin saberlo, dejaría una huella imborrable en la historia de Argentina. Su destino, que inicialmente parecía sombrío, ofreció oportunidades que le permitieron crear una vida próspera para él y su comunidad.
La vida de Carlos Enrique Pellegrini, nombre que adoptó en Argentina, es un ejemplo de cómo un futuro inesperado puede forjarse mediante el uso de las habilidades personales en beneficio de uno mismo y de la sociedad que lo rodea.
Orígenes y educación
El ducado de Saboya, ubicado hoy en Francia, fue fundado en el año 1003 por Humberto I, convirtiéndose en la casa real más antigua de Europa. En 1713, pasó a formar parte del reino de Cerdeña.
Las tierras saboyanas fueron ocupadas por Francia en 1792, durante la Revolución Francesa. Charles Henri, hijo del arquitecto suizo Bernardo Bartolomeo Pellegrini y de la francesa Marguerite Berthet, nació el 23 de julio de 1800 en Chambéry, capital histórica de Saboya. Este matrimonio tuvo once hijos, de los cuales varios buscarían su destino en tierras lejanas.
El viaje hacia América del Sur
Charles estudió inicialmente en su ciudad natal, luego se trasladó a la Universidad de Turín y culminó su formación como ingeniero en la École Polytechnique de París. Su camino se cruzó con el de Rivadavia en París, aunque no hay registro de su encuentro. Poco después, ya como presidente, Rivadavia lo contrató a través de Juan Larrea para desarrollar los trabajos del puerto de Buenos Aires.
Después de enfrentar la flota brasileña en Montevideo, donde sobrevivió realizando retratos, finalmente llegó a Buenos Aires en noviembre de 1828. Su esfuerzo en el departamento de ingenieros hidráulicos incluyó proyectos para muelles, baños públicos y estudios sobre ríos argentinos.
Los inicios de un retratista renombrado
Tras la disolución de su organismo de trabajo en 1829, Pellegrini se vio obligado a utilizar su talento como dibujante, ganándose así la vida retratando a las familias adineradas de Buenos Aires. Su habilidad lo llevó a alcanzar una gran reputación, realizando doscientas obras en 1831 y 1832, acumulando una considerable fortuna.
Obras y legado cultural
Se convirtió en el retratista más destacado de Buenos Aires, y sus trabajos se convirtieron en un referente visual de la época. En 1841 publicó «Recuerdos del Río de la Plata«, que tuvo un gran impacto cultural. Paradójicamente, pese a las dificultades enfrentadas, nunca pensó en abandonar Argentina, viéndola como un espacio de futuro y felicidad.
Formación de una familia y ascenso político
El 18 de mayo de 1841, se casó con María Bevans, con quien tuvo cinco hijos. Su hijo, Carlos, a la edad de seis años, proclamó: «Seré presidente de la Argentina», meta que logró treinta y ocho años después, siendo el primer presidente nacido de padres inmigrantes.
El arquitecto del Teatro Colón
Pellegrini se convirtió en un prominente ingeniero y realizó importantes obras públicas, destacándose la construcción del Teatro Colón, inaugurado el 25 de abril de 1857. Este edificio se convirtió en uno de los emblemas culturales de Buenos Aires.
Reconocimiento póstumo
Carlos Enrique Pellegrini falleció el 12 de octubre de 1875, siendo enterrado en el cementerio de la Recoleta. Aunque su legado artístico y cultural no ha sido suficientemente reconocido, algunas calles y plazoletas llevan su nombre, y sus obras se encuentran en importantes museos de arte de Argentina. Este reconocimiento tardío es un recordatorio de la necesidad de valorar adecuadamente el arte y la cultura en la historia argentina.
