Luis Caputo enfrenta desafíos para implementar una reforma laboral crucial

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Problemas en la implementación de la reforma laboral

El ministro de Economía, Luis Caputo, debe adherirse estrictamente a la regla presupuestaria que estipula que si los ingresos disminuyen, los gastos deben ajustarse en la misma proporción. Según el superávit fiscal anualizado correspondiente a marzo, el mismo es del 1,4% del PBI, un objetivo que fue establecido por el FMI durante la última revisión del acuerdo con Argentina.

Requerimientos para el futuro fiscal

Según el análisis del economista Nadin Argañaraz, director del IARAF, Caputo necesitará mantener esta regla fiscal durante el resto de 2026. Esto podría llevar a retrasar algunas decisiones relacionadas con la Reforma Laboral que se tenían previstas para este año. Argañaraz indica que en los últimos 12 meses se ha registrado un superávit primario durante 22 meses consecutivos. Añadiendo los ingresos extraordinarios por la privatización de represas hidroeléctricas, el superávit primario del mes de marzo alcanzó el 1,4% del PBI.

El director del IARAF también explica que, ante la significativa caída en los ingresos en los primeros meses del año, el Gobierno ha optado por reducir erogaciones para ajustarse a las metas fiscales establecidas. Con el superávit actual, se prevé que el gasto deba continuar alineándose con los ingresos restantes para finalizar el año manteniendo este balance.

Perspectivas sobre los Fondos de Asistencia Laboral (FAL)

De acuerdo con la Ley de Modernización Laboral, se espera que en este año se implementen los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), diseñados para que las empresas acumulen fondos que cubran el costo de despidos de su personal, con el objetivo de reducir los costos asociados a la judicialización laboral. Sin embargo, el FAL también se plantea como una estrategia de Luis Caputo para fortalecer el mercado de capitales, con estimaciones que indican que podrían generar hasta 3.000 millones de dólares, los cuales servirían como una fuente alternativa de financiación gubernamental.

No obstante, la actual regla fiscal que gobierna al Gobierno genera incertidumbre sobre la posibilidad de que estos fondos se pongan en marcha este año, ya que se estima que los FAL representen un costo fiscal de 0,37% del PBI. La implementación ahora requeriría un ajuste equivalente por parte del Gobierno.

Argañaraz subraya que se debe tomar una decisión crucial respecto a la activación del FAL en los próximos días. El Gobierno tiene la opción de extender el inicio de este programa por un período de hasta seis meses, lo que podría aplazar su inicio de junio de 2026 a enero de 2027 como máximo.

Es importante destacar que, para que las pymes establezcan su propio FAL, deben reducir un 3% de sus aportes al sistema jubilatorio para destinarlo a este fondo, mientras que las empresas de mayor tamaño deben disminuir el 1%.

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