Leonardo Di Lorenzo: Del fútbol a la literatura, un viaje de autodescubrimiento

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Un viaje hacia la autocomprensión

Leonardo Di Lorenzo se coronó campeón con San Lorenzo en 2001, sin embargo, la alegría del triunfo no alcanzaba para ahogar ciertas inquietudes internas. El futbolista, quien experimentó en primera persona lo que significa tocar el cielo con las manos, se dio cuenta de que el deporte, aunque emocionante, podía ocultar aspectos existenciales que a la postre lo perjudicarían. «Uno vive en una burbuja de felicidad, qué haces lo que te gusta, ganás plata, te conocen, te piden una foto y de repente, algo te sacude un poco, te corre de ese lugar y estás a la deriva», reflexionó Tiki Tiki, apodo que lo acompañó a lo largo de su carrera.

Una nueva etapa en la AFA

Este lunes, la AFA anunció que Di Lorenzo se integrará al equipo Albiceleste como responsable de la oficina de scouting nacional. En la imagen difundida, se lo puede observar junto a Claudio “Chiqui” Tapia, marcando un nuevo capítulo en su trayectoria ligada al fútbol.

Del campo a la literatura

La carrera de Di Lorenzo en San Lorenzo concluyó en 2005 sin poder consolidarse, lo que lo llevó primero a Argentinos Juniors. «Jugué 15 minutos en seis meses». Otra vez, la falta de oportunidades lo condujo a rescindir su contrato y buscar fortuna en Canadá, un entorno donde la cultura futbolística es completamente diferente, algo que le resultó desconcertante.

Durante su estancia en Canadá, Di Lorenzo se percató de que sus compañeros también equilibraban el deporte con la educación. «Tenía compañeros que seguían carreras universitarias y les decía: ‘¿Cómo vas a estudiar todo eso si después tenés que jugar al fútbol?’. Es otra vida, se vive de otra forma». A pesar de los desafíos, esta experiencia contribuyó a su desarrollo personal.

Una pasión por leer y reflexionar

La literatura se convirtió en su refugio durante momentos difíciles, especialmente tras enfrentar problemas familiares. Luego de cinco años en Canadá, se trasladó a Concepción, Chile, donde dedicó más tiempo a la lectura. «Estaba solo, con la cabeza angustiada y encontré compañía en la literatura, donde pude conectar con todo lo que me pasaba», compartió Di Lorenzo.

Fútbol y literatura en equilibrio

Con una creciente fascinación por los libros, su perspectiva sobre el fútbol cambió. A su retorno a Argentina en 2013 para jugar en Acassuso, la lectura durante concentraciones y viajes lo hizo sentirse «un bicho raro». Sobre su amor por los libros, afirmó: «Leo de todo. Novelas, cuentos, ensayos, poesías; cuando entrás a leer vas para todos lados». Entre sus títulos preferidos mencionó Crimen y castigo de Dostoyevski, Los Miserables de Víctor Hugo, y La condición humana de André Malraux.

Un cierre significativo

En 2021, Di Lorenzo se despidió del fútbol profesional con la camiseta de Temperley, donde logró cumplir su sueño de regresar a la Primera División. Así culminó una exitosa trayectoria que no solo estuvo marcada por sus logros deportivos, sino también por un profundo vínculo con la literatura que transformó su perspectiva de la vida, convirtiéndola en lo que él mismo describe como «una historia de novela».

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