Cosecha de kiwis en Saladillo: una experiencia agroecológica

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Un recorrido único para los amantes de la fruta

Los entusiastas de frutas y verduras, ya sean principiantes o con experiencia, suelen valorar la oportunidad de seleccionar sus productos directamente. En este contexto, un campo en Saladillo, ubicado en el centro de la provincia de Buenos Aires, ofrece una experiencia enriquecedora donde los visitantes pueden cosechar kiwis agroecológicos y aprender acerca de las propiedades de esta apreciada fruta, cuya demanda ha crecido notablemente.

Cosechadores por un día

La propuesta de este paseo es conocida como “Cosechadores por un día”. María de los Ángeles Dellatorre y Oscar de Luca son quienes guían a los turistas en esta salida en contacto con la naturaleza. En su propiedad, además de las 500 parras de kiwi que forman un hermoso paisaje, también cuentan con 300 plantas de cítricos. María denomina a este recorrido como “el camino de la vitamina C”, ya que ofrece kiwis desde marzo hasta mayo y cítricos de junio a julio. «Todo el otoño-invierno cubierto con esa vitamina«, asegura con orgullo.

Educación agroecológica

Hace aproximadamente tres años, María sintió la necesidad de darlo a conocer, así que se inscribió en agroturismo en la Universidad de La Plata para profundizar sus conocimientos en la industria. «Me encanta esta faceta a la que me estoy dedicando al cien por ciento«, expresa con entusiasmo.

La experiencia de cosecha

Durante la visita, los participantes reciben una charla introductoria sobre la historia milenaria del kiwi, su origen chino y el meticuloso proceso de producción que implica su desarrollo. Posteriormente, se emprende un circuito circular a través de tres parrales de kiwi, que incluyen la variedad Summer, que comienza a madurar en marzo, y la muy conocida Hayward, que se cosecha a finales de abril.

Un paseo aromático

Tras los parrales, el recorrido continúa por un bosque denso impregnado con los aromas de limones, naranjas y mandarinas, donde los visitantes se preparan para cosechar kiwis por primera vez. “La gente se entusiasma mucho al seleccionar los kiwis, los arrancan, los pesan y compiten por encontrar los más grandes. Luego, disfrutamos de un mate y degustamos mermeladas y tortas”, relata María.

Productos locales

María y Oscar también elaboran mermeladas de kiwi, que venden en mercados bonaerenses con un notable éxito. “La venta es directa entre el productor y el consumidor, lo que permite ofrecer precios menores que los del mercado. Hemos logrado posicionar la marca “Kiwi Saladillo” con certificación agroecológica”, explica María.

El cuidado del cultivo

Dependiendo de la estación, los visitantes participan en actividades que se adaptan a los momentos de cosecha. Oscar, con un equipo de asistencia, supervisa el proceso anual que incluye la cosecha y la posterior poda de ramas, que requiere conocimientos técnicos. Luego de la poda, el siguiente paso es atar las ramas a la estructura del parral para asegurar el crecimiento de los frutos.

El ciclo de la planta

Con la llegada de la primavera, comienzan a brotar nuevas hojas y ramas. En noviembre, aparecen las flores blancas con estambres amarillos. “Las flores masculinas tienen más estambres y las femeninas producen los frutos”, explica María, quien también menciona que la polinización se refuerza manualmente para asegurar una producción exitosa.

La clave de la cosecha

En diciembre, se observan los frutos cuajados. Sin embargo, no todos serán aprovechados, ya que es necesario realizar un ralo para que los kiwis obtengan el tamaño adecuado. “La clave para obtener el mejor kiwi está en cosecharlo en el punto óptimo de dulzor; es decir, cuando llega a seis grados brix”, detalla María. El costo de la experiencia es de $15.000 por persona.

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