Juicio por amenazas agravadas a empresaria en Entre Ríos
Dos ex colaboradores enfrentan un juicio por amenazas
Dos ex empleados de la pyme FADEMI, que se localiza en Larroque, Entre Ríos, serán juzgados entre el 20 y el 22 de octubre por amenazas agravadas. La acusación surge tras el hallazgo de un paquete que contenía dos balas y la inscripción «Familia Fademi» frente a la vivienda de una de las propietarias.
Los implicados, Mauricio Javier Taffarel y Cristhian Aurelio Taffarel, fueron detenidos en enero de 2025 gracias a una investigación de la Fiscalía de Gualeguay, que los identificó a través de una grabación de las cámaras de seguridad del domicilio de la denunciada. Se reveló que ambos trabajadores habían participado en protestas laborales relacionadas con un reclamo salarial.
Detalles del juicio y antecedentes
- La subdirectora de la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA), Melina Valbusa, ha establecido las fechas para el juicio.
- Ambos acusados lograron salir de prisión preventiva y están esperando el desarrollo del proceso judicial.
- El abogado de FADEMI, Pablo Abdón Torres Barthe, ha estado involucrado en otros casos similares en defensa de la empresa.
Durante la investigación, también se registró un incidente en el que ciertos empleados recibieron un sticker por WhatsApp que mostraba a un líder sindical con imágenes de los dueños de FADEMI con heridas, lo que generó una nueva denuncia por amenazas.
Contexto del conflicto laboral en FADEMI
Este conflicto laboral, que afecta a FADEMI, especializada en la fabricación de baterías para vehículos, comenzó en junio de 2024, cuando el Sindicato de Trabajadores Químicos y Petroquímicos de Zárate-Campana inició protestas por un aumento salarial. Aunque los empleados habían recibido un incremento del 400% en su salario durante el período de abril de 2023 a abril de 2024, el sindicato argumentó la imposibilidad de subsistir debido a las altas tarifas de educación privada.
Las reclamaciones laborales incluyeron diversos métodos de presión, desde asambleas hasta la reducción de la producción, ocasionando una parada total de la planta a partir del 5 de julio de 2025, lo que dejó a FADEMI en una crisis crítica con cancelaciones de pedidos por la falta de entrega. La empresa denunció un clima de hostilidad por parte del sindicato, que incluyó agresiones y actos intimidatorios contra sus propietarios.
El sindicato, por su parte, sostiene que FADEMI no cumplía con las normativas de seguridad y realizó descuentos indebidos en los salarios. Este desencadenó una ola de despidos, incluyendo a 25 trabajadores, lo que generó huelgas y conflictos adicionales hasta que se dictó una orden de reincorporación por parte de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
