El creciente reclamo de inquilinos que los propietarios deben considerar
Un mercado en evolución: la demanda de propiedades que aceptan mascotas
Después de recorrer diferentes sitios en línea y caminar por la ciudad en busca del departamento perfecto para alquilar, es probable que encuentres el lugar ideal: con buena iluminación, una ubicación estratégica, los ambientes necesarios y un precio accesible. Sin embargo, justo al momento de firmar el contrato, surge una pregunta crucial: «¿Aceptan mascotas?» La respuesta negativa del propietario podría desbaratar todo el proceso. En un contexto donde la cantidad de mascotas supera la de los niños y la oferta de departamentos continúa en aumento, negarse a aceptar animales puede ser un factor que deje un inmueble vacío durante más tiempo del deseado.
La situación en el mercado de alquiler es cada vez más competitiva. La reciente implementación del DNU 70/2023, que entró en vigor el 29 de diciembre de 2023, ha provocado un incremento del 176,55% en la oferta de alquileres en Buenos Aires, y solo en el último mes, el aumento ha sido superior al 10%, según datos del Colegio de Escribanos porteño (Cucicba). «Los propietarios que no consideran a las mascotas corren el riesgo de no alquilar sus propiedades», asegura Daniel Salaya Romera, director de una reconocida inmobiliaria.
Más mascotas que niños en Buenos Aires
En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), se ha establecido que las mascotas, especialmente perros y gatos, son un componente clave en los hogares. De hecho, el censo más reciente realizado por la Dirección General de Estadística y Censos muestra que hay 493.676 perros y 368.176 gatos en la ciudad, sumando un total de 861.852 mascotas. En contraste, la población de niños menores de 14 años es de solo 460.696, lo que demuestra que hay 401.156 mascotas más que niños, equivalentes a unos 16 perros y casi 12 gatos por cada 100 habitantes.
Además, la tendencia del crecimiento de mascotas se produce en un contexto de descenso en la natalidad: en 2024, se reportaron 413.135 nacimientos en Argentina, un 40% menos que en 2014, cuando se registraron más de 777.000 partos. Paralelamente, la proporción de hogares que tienen mascotas ha subido del 50% en 2014 a entre 75% y 80% actualmente. Este fenómeno responde a cambios culturales donde las mascotas son consideradas parte de la familia, brindando compañía y bienestar emocional.
El escaso acceso a propiedades “pet friendly”
Actualmente, el mercado de alquileres en CABA es amplio, con casi 14.500 anuncios de departamentos según Zonaprop. Sin embargo, solo 2.900 de estas propiedades permiten mascotas, lo que equivale al 20% de la oferta total. Además, alrededor del 30% de los propietarios continúan rechazando la presencia de animales en sus inmuebles, lo que limita considerablemente las opciones para inquilinos que poseen mascotas. Es importante recordar que esta prohibición solo es válida si está claramente especificada en el contrato de alquiler o en el reglamento de copropiedad del edificio, aclara el experto.
Si no hay un documento que lo prohíba, el inquilino tiene derecho a tener a su mascota sin problemas legales. Aun así, algunos reglamentos de consorcio pueden vetar la tenencia de animales, lo cual ha llevado a inquilinos a perder juicios o acuerdos por incumplimiento. La discusión sobre la tenencia de animales a menudo trasciende el contrato de alquiler, ya que también surgen reclamos en consorcios sobre la instalación de redes de seguridad en balcones y ventanas, lo que algunos consideran una modificación no autorizada del edificio.
Cuestiones contractuales en torno a las mascotas
Desde un punto de vista legal, un propietario puede prohibir la tenencia de animales en el contrato de locación, siempre que dicha cláusula esté debidamente establecida y sea aceptada por ambas partes. Sin embargo, el rechazo a aceptar mascotas podría resultar en plazos de desocupación más largos y en la necesidad de modificar el precio o las condiciones del alquiler para atraer interesados. «Los inquilinos que desean tener una mascota deben revisar cuidadosamente el contrato de locación, el reglamento de copropiedad y el código de convivencia de los vecinos antes de firmar», aconseja el especialista.
Para muchos inquilinos con mascotas, la pregunta «¿Aceptan mascotas?» se convierte en un filtro crucial: si la respuesta es negativa, suelen descartar la propiedad de inmediato. En un contexto donde el número de solicitantes con mascotas aumenta, negarse a aceptar animales significa reducir drásticamente las posibilidades de alquilar un inmueble rápidamente. «La mayor oferta de alquileres ha dado lugar a más oportunidades para inquilinos, disminuyendo algunos precios y brindando mayor flexibilidad en los contratos. Por lo tanto, los propietarios deberían reconsiderar sus restricciones para facilitar el alquiler a inquilinos con mascotas», concluye Salaya Romera.
