Impacto del conflicto en el estrecho de Ormuz: Consecuencias en la economía global y el mercado petrolero
El cierre del Estrecho de Ormuz y sus repercusiones económicas
El Estrecho de Ormuz ha estado en el centro de una crisis económica global tras el estallido de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Este conflicto ha llevado a un aumento notable en el costo de la energía, lo que ha influido en la inflación a nivel mundial y ha cambiado las expectativas sobre la actividad económica. A medida que surge la posibilidad de una desescalada, surge la duda sobre la duración de estos impactos económicos.
Recientemente, después de un avance hacia un acuerdo, el precio del petróleo Brent mostró una caída cercana al 7%, al anticiparse una normalización en el tránsito por el estrecho. Sin embargo, este alivio no oculta una importante realidad: una única ruta del comercio internacional ha demostrado ser capaz de afectar precios, las decisiones de los bancos centrales, los balances de las empresas y las cotizaciones bursátiles a nivel global.
Impacto inmediato y análisis del flujo de crudo
La Agencia Internacional de Energía (IEA) ha documentado que normalmente, cerca de 20 millones de barriles de crudo y derivados transitan por esta vía, representando aproximadamente el 20% del consumo mundial y el 25% del comercio marítimo de petróleo. El inicio de este conflicto marcó una disminución drástica de estos flujos, que cayeron a poco más de 2 millones de barriles diarios en marzo.
- En abril, la IEA confirmó que las limitaciones al movimiento de buques seguían vigentes, ocasionando la mayor disrupción de oferta en la historia del mercado petrolero.
- El precio del Brent se incrementó de 70 dólares por barril antes de la guerra a un promedio de 103 dólares en marzo, con proyecciones de un pico de 115 dólares para el segundo trimestre de 2026.
Consecuencias en la inflación y la economía mundial
Con la revisión de las proyecciones, el daño en la oferta de petróleo impactó directamente en la inflación global. La OCDE ha elevado su proyección de inflación del G20 a 4,0% para 2026, reflejando el efecto de la escalada de precios energéticos. Asimismo, el FMI modificó a la baja su estimación de crecimiento global a 3,1% en 2026, advirtiendo que un conflicto prolongado podría conducir a un escenario adverso con el petróleo cotizando por encima de 110 dólares.
Rafael Aguilar, experto de Econviews, señaló que las principales consecuencias en la economía global son evidentes, con un aumento claro en la inflación debido al encarecimiento de la energía. A pesar de esto, la inflación núcleo ha permanecido relativamente estable, lo que ha evitado reacciones inmediatas de los bancos centrales.
Ganar y perder en la crisis del petróleo
- Las empresas del sector energético se destacan como las principales beneficiadas del aumento de precios, mientras que la industria del transporte aéreo y el turismo enfrentan dificultades debido a la dependencia de los combustibles.
- Desde el inicio de la guerra, las principales petroleras como TotalEnergies, Exxon, Chevron y Shell han reportado aumentos significativos en sus acciones.
A pesar del crecimiento, el sector energético también ha experimentado diferencias notables entre empresas, con las compañías europeas capturando mejor la volatilidad, mientras que las estadounidenses tienen una mayor exposición a efectos contables.
Repercusiones en el sector aéreo
Las aerolíneas, en contraste, han sentido el impacto de inmediato. En marzo, se reportó que gastaron más de 5,000 millones de dólares en combustible, un aumento de 1,800 millones de dólares en comparación con febrero. Esto ha llevado a aumentos en las tarifas y ajustes en las rutas, siendo Spirit Airlines un caso emblemático, enfrentando cancelaciones tras el aumento de costos.
Con el cierre del Estrecho de Ormuz, la economía global ha tenido que adaptarse y ajustar sus enfoques, ahora más centrados en el seguimiento de los precios del petróleo, las tensiones geopolíticas y su impacto en los mercados y el comercio internacional.
