Valeria Britos, la Nena de los 90 que triunfa en Europa
Un ícono de los 90
La mirada de Valeria Britos tiene la capacidad de evocar rápidamente recuerdos entre quienes crecieron en los 90. Su expresión suave y traviesa encarna una nostalgia palpable. Adornada con el apodo de La Nena, adquisición de su participación en la serie homónima, Valeria se convirtió en un referente de la televisión juvenil, destacándose en programas como Verano del ‘98 y El Club de Disney.
Luego de alcanzar un enorme reconocimiento a una edad temprana, Valeria optó por abandonar el mundo de la televisión y redirigir su vida hacia otras metas. «La televisión no siempre era compatible con la vida que quería sostener», confiesa en una reciente entrevista, donde también destaca su experiencia de convertirse en madre en 2001.
Inicios en el espectáculo
Desde muy joven, Valeria tenía claro que el ámbito artístico le pertenecía. A los 14 años, asistió junto a su hermana a Canal 9 para presenciar el programa La ola está de fiesta y, durante un impasse, se acercó al coreógrafo Raúl Martorel para expresar su deseo de convertirse en bailarina. «No pensaba en audiciones ni entrevistas, simplemente lo hice», relata con una sonrisa.
Desde entonces, Valeria participó en producciones memorables, como su papel de Anita en Aprender a volar (1994) y Mariana en Por siempre Mujercitas (1995). Sin embargo, es su interpretación de Magui en La Nena (1996) la que perdura en la memoria colectiva. La serie, que tuvo un impacto significativo en varias naciones, la hizo famosa y continúa recibiendo mensajes de admiradores a lo largo de los años.
Redefiniendo la maternidad y el trabajo
A medida que crecía, Valeria enfrentaba el desafío de equilibrar su carrera y su vida personal. Tras dar la bienvenida a su hija Camille, decidió replantearse su futuro profesional. «Con la maternidad, comencé a buscar nuevas formas de trabajar», explica. Optó por estudiar Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires, donde obtuvo habilidades que le serían útiles en su nuevo camino.
En 2005, conoció a Lionel Campoy, famoso por su personaje Boby Goma, y en 2013 fundaron juntos la productora Vale hacer Lío, que ofrece espectáculos para niños combinando elementos lúdicos y educativos. «No es un único espectáculo, sino una serie de propuestas que trabajamos durante todo el año, adaptadas a diversos públicos entre Argentina y España«, detalla Britos.
Un viaje imprevisto a Europa
La vida de Valeria tomó un giro inesperado a principios de 2020 cuando, junto a Lionel y Camille, se quedó atrapada en Italia debido al confinamiento por el coronavirus. Lo que inició como una breve escapada se extendió hasta seis meses, durante los cuales comenzaron a realizar giras en España. «Poco a poco, organizamos nuestra vida entre España y Argentina», recuerda, asentándose ahora en el viejo continente.
Reflexiones sobre la maternidad y la vida
Valeria reconoce que su hija creció inmersa en su mundo laboral, acompañándola desde pequeña. «Camille siempre ha tenido curiosidad tanto por la ciencia como por la música», cuenta orgullosa. Britos es consciente de que su experiencia como madre ha sido única y distinta, y reflexiona sobre los desafíos que han enfrentado juntas: «Aprendimos a aceptar lo que no podemos cambiar y a cómo adaptarnos», dice.
Valeria subraya la importancia de mantener vínculos significativos, dedicando tiempo a quienes ama: «Lo que más valor tengo es a las personas que me rodean». Mirando hacia atrás, aunque no se arrepiente de nada, entiende que ciertas etapas de su vida requieren tiempo para ser comprendidas. Por eso, afirma: «Vivo interesada por el presente, no vuelvo al pasado».
