Decisión judicial adversa para los sospechosos en el caso de extorsión al soldado hallado muerto en Olivos
Hallazgo del soldado y antecedentes del caso
Rodrigo Gómez, quien contaba con 21 años, fue encontrado sin vida en la Quinta de Olivos. Se constató que había sido víctima de extorsión y acosado por un grupo delictivo, incluso desde sus lugares de detención. A casi seis meses de su fallecimiento, la Cámara Federal de San Martín ha confirmado la continuación del juicio en contra de los individuos involucrados en este caso tan trascendental.
Rechazo a las solicitudes de excarcelación
Entre los acusados, se destaca el revés judicial para Iara Ayelén Cosentino y Karen Yael Cufré, quienes enfrentan cargos por asociación ilícita y extorsión. Ambas pidieron ser liberadas para esperar el juicio en libertad, sin embargo, los jueces Juan Pablo Salas, Marcelo Darío Fernández y Marcos Morán desestimaron estas solicitudes.
- El tribunal subrayó el papel logístico de Cufré, quien trabajaba en el centro de monitoreo de la Municipalidad de Morón, un aspecto que fue considerado clave en su situación.
- Además, se valoró negativamente el uso de violencia psicológica contra las víctimas y la complejidad de la organización dedicada a captar y extorsionar a personas.
En el caso de Cosentino, aunque su defensa mencionó la ausencia de antecedentes y su arraigo familiar, los jueces consideraron que esto no era suficiente para disminuir el riesgo procesal, dadas las circunstancias criminales en las que estaba involucrada. Ambos jueces concluyeron que existía un real peligro de que intentaran evadir la justicia, dado el posible peso de una condena activa.
Circunstancias de otros miembros de la banda
Adicionalmente, se revisó la situación de Érica Yamila Torres, cuyo recurso contra la prisión preventiva fue calificado como «erróneamente concedido» por el tribunal, al haberse abordado de forma incorrecta el cuestionamiento de su detención.
La organización está liderada por Tomás Matías Francavilla y Mauricio José Duarte Areco, quienes operaban desde la Unidad 36 de Magdalena, siendo responsables de la coordinación de las actividades extorsivas. Francavilla, quien utilizó la identidad de un oficial de policía estafado, y Duarte Areco están procesados como líderes de la asociación y como coautores en reiteradas extorsiones. Ambos enfrentan cargos adicionales por instigación al suicidio, ya que la presión psicológica infligida a Gómez se ha relacionado como un factor desencadenante de su muerte.
Además, se identificó a Kevin Manuel Sandoval, también tras las rejas en la Unidad 26 de Olmos, como un nexista clave en las extorsiones debido a su habilidad vocal, la cual era valorada por los líderes de la banda para realizar llamadas.
Desde el exterior de los penales, Camila Alejandra Moscato participaba en la recepción y redistribución de los depósitos realizados por las víctimas hacia el entorno de los capitanes de la organización.
Desarrollo actual de la causa
En este momento, la investigación se centra en rastrear el tráfico de dinero, lo que ha permitido descubrir una serie de transferencias entre los implicados tras dichas extorsiones. El tribunal ha observado que las constantes amenazas y acosos recibidos por el soldado el día de su muerte interfirieron en su trabajo de custodia federal, afectando su concentración y descansos obligatorios.
Por lo tanto, los acusados continúan en prisión preventiva a la espera de nuevas decisiones judiciales y evaluación de pruebas.
