La disminución de la inversión genera preocupación sobre el crecimiento económico futuro
Incertidumbre sobre la inversión en medio del crecimiento económico
Durante el primer semestre de 2026, el equipo económico logró disipar varias dudas que habían surgido a finales del año anterior, especialmente relacionadas con la acumulación de reservas y el aumento de la inflación. Sin embargo, a pesar de aclarar esos aspectos, todavía existen algunos signos de alarma en el mercado respecto al mediano plazo.
La inversión real ha experimentado una caída interanual durante cuatro trimestres consecutivos, siendo este descenso más notable en el uso de equipos y bienes de capital en la industria. En el primer trimestre del 2026, la inversión se redujo casi un 11% comparado con el mismo periodo del año anterior.
Expertos analizan la situación
Martín Polo, economista de Cohen Aliados Financieros, compartió sus preocupaciones durante una charla con inversores, señalando que «esta es una economía despareja, donde hay sectores destacados como el agro, la minería, la energía y el sector financiero que intentan avanzar, mientras que el resto de la economía sigue luchando». Además, mencionó que «una inversión que venía creciendo al 30% ahora está cayendo 11%, lo que evidencia la volatilidad de nuestros indicadores».
Polo consideró que la situación actual constituye una alerta amarilla para el mediano plazo y expresó su preocupación sobre si tal dinámica permitirá una recuperación en el nivel de actividad económica. «Todos los indicadores de inversión muestran resultados negativos y esto nos genera dudas respecto a cómo se manejará la situación a futuro».
La realidad económica
El economista liberal Roberto Cachanosky también aportó su visión, afirmando que «el PBI desestacionalizado ha crecido durante siete trimestres seguidos, pero la inversión ha caído en los últimos cuatro trimestres». En su análisis, distinguió entre reactivación y crecimiento, indicando que «reactivar implica poner en marcha lo que estaba detenido, mientras que crecer es tener múltiples máquinas operando plenamente».
Cachanosky alertó sobre la composición del crecimiento económico resaltando que, según datos recientes del INDEC, la economía creció un 2.3% en el primer trimestre, pero solo cinco sectores, que constituyen el 17% del PBI, fueron realmente beneficiados. Un 54% de los sectores resultó perdedor, mientras que el 12.1% empató y el resto se relaciona con impuestos.
- Los sectores que más crecieron fueron: pesca, campo, minería, finanzas y servicio doméstico.
- Los sectores en descenso incluyen actividad manufacturera, administración pública, servicios y comercio.
En cuanto a la inversión, esta representa apenas el 17% del PBI, lo que indica que la economía aún no ha alcanzado una fase de crecimiento sostenido. La consultora Labour, Growth & Capital (LCG) señaló que los datos del primer trimestre reflejan que la tracción de programas de beneficios fiscales como el RIGI sigue teniendo un impacto limitado en la actividad, resultando en una inversión que disminuyó al 17% del PBI.
Numerosos economistas y organismos internacionales coinciden en que para que una economía se expanda de manera sostenida, la inversión debe representar al menos el 20% del PBI, con algunos sugiriendo que el ideal debería situarse entre 25% y 30%.
