Creciente popularidad de la adopción de embriones en el país
La historia de Felisa M.
Felisa M., una docente de Matemática de 42 años, ha enfrentado una larga batalla para convertir su sueño de maternidad en realidad. Actualmente, está al cuidado de sus mellizos de seis meses y comparte su vivencia con la esperanza de animar a otros en su situación. Hace cinco años, Felisa intentó su primer tratamiento de fertilidad, que no resultó exitoso. Después de un largo proceso, donde su especialista le informó que sus óvulos no eran aptos, considerando otras alternativas, eligió la donación de embriones, y esa decisión cambió su vida para siempre.
Transición a la adopción de embriones
El primer intento de embarazo a través de un embrión adoptado no prosperó cuando se interrumpió a las seis semanas. A pesar de ello, Felisa no se rindió y continuó buscando ser madre. Tras varios intentos, consiguió llevar a término un embarazo gemelar tras optar por la donación de gametos. «Cuando me transfirieron los embriones, me informaron que había más en criopreservación y decidí conservar uno, pero tras el nacimiento de mis hijos decidí donarlo. Ya tenía dos bebés y fue una decisión difícil, pero lo vi como una oportunidad para otra persona», explica.
Embriones sin destino en centros de fertilidad
Según la doctora Stella Lancuba, directora del centro de fertilidad CIMER, existen cerca de 45,000 embriones en conservación a nivel nacional, los cuales no se utilizarán debido a que sus titulares no llevaron a cabo los embarazos esperados. Esta situación es cada vez más común en centros de fertilidad donde se realizan tratamientos, lo cual plantea cuestiones éticas y legales sobre el destino de esos embriones.
Aspectos legales de la adopción de embriones
A pesar de que la práctica de donación de embriones se ha hecho más frecuente, la abogada Marisa Herrera aclara que, desde un punto de vista legal, no se puede hablar de adopción en el sentido tradicional. La ley argentina permite la donación de embriones pero no establece un marco legal claro sobre su adopción. La Ley 26.862, que regula las Técnicas de Reproducción Humana Asistida (TRHA), permite la donación y criopreservación de embriones.
- Las parejas pueden decidir el destino de sus embriones criopreservados.
- Una opción es la donación a otras personas que desean concebir.
- Los embriones pueden ser descartados o utilizados en investigación.
Cambios en la legislación y la práctica
Con el tiempo, la falta de legislación específica ha llevado a los centros de fertilidad a conservar embriones de parejas que no decidieron su destino. Esto cambió con la aprobación de la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), lo que ha facilitado un aumento en las donaciones. Se estima que entre un 15% y un 25% de los pacientes decide donar sus embriones para ayudar a otros.
El doctor Sergio Pasqualini, fundador de Halitus Centro Médico, señala que las consultas sobre adopción de embriones están en aumento, indicando un cambio cultural positivo. Refuerza que la opción de adoptar embriones es viable y ofrece un menor costo en comparación con tratamientos que involucran la donación de óvulos y esperma. Además, la epigenética influye en cómo se desarrollarán los niños con embriones ajenos, lo cual ha sido explicado a muchas familias.
El dilema de la donación
El especialista en medicina reproductiva Fernando Neuspiller expone que la demanda de embriones para donación ha crecido, a pesar de que los embriones disponibles son limitados debido a la creciente edad de las mujeres que buscan tratamiento. Por lo general, solo donan embriones de mujeres menores de 36 años, lo que puede complicar el proceso. Sin embargo, los beneficios de donar embriones son evidentes, tanto para la persona que contribuye como para quien recibe la oportunidad de ser padre.
Reflexiones sobre la maternidad y la donación
Florencia L., madre de dos hijas, también comparte su experiencia con la donación embrionaria. Después de varios intentos fallidos de embarazo, decidió optar por la donación de gametos y ahora se siente agradecida por haber dado el paso. Ella subraya la conexión emocional que se establece al llevar a los hijos en el vientre, aunque también está consciente de que compartir el proceso con los niños en el futuro será importante.
A medida que aumenta la concienciación y se desmitifican ciertos aspectos alrededor de la adopción de embriones, hay esperanza de que cada vez más personas encuentren el camino hacia la maternidad y paternidad que desean.
