Memphis Depay: Del cielo al suelo tras errar un penal decisivo con Corinthians
Un final agónico en el estadio
Memphis Depay se ha convertido en el centro de atención tras un episodio desafortunado en el que falló un penal decisivo que pudo haber llevado a Corinthians a una tanda de penales. En el último minuto del tiempo añadido, cuando el equipo necesitaba un gol para igualar el marcador global, Depay protestó vehementemente a Jesús Valenzuela por la mano de Leandro González Pirez, que resultó en la pena máxima.
Un momento de frustración
Con el encuentro en su tramo final y un gol en contra de Alexis Castro, los jugadores de Corinthians se lanzaron al ataque. Fue allí cuando Gustavo Henrique, defensor central, dejó pasar el balón y este rebotó en la mano de González Pirez. Valenzuela, tras revisar la jugada, decidió cobrar el penal.
El estadio Neo Química Arena, con casi 50 mil aficionados, explotó de júbilo ante la posibilidad de ver a su equipo clasificado. Sin embargo, la emoción se tornó en desilusión cuando Depay, en lugar de asegurar el gol, envió el balón por encima del arco defendido por Fernando Muslera. Cubriéndose el rostro con su camiseta, manifestó su pesar, un sentimiento que lo acompañará por un tiempo indeterminado.
Impacto en su carrera
Este desafortunado episodio marcará sin duda su trayectoria en el club. La Copa Libertadores era el sueño de los hinchas y las esperanzas recaían en la figura del neerlandés, quien llegó a Brasil cargado de expectativas tras su paso por clubes europeos de renombre.
Depay, quien tuvo una trayectoria destacada en clubes como Barcelona y Manchester United, no se mostró complacido cuando se le informó de que el club no renovaría su contrato. A través de las redes sociales, expresó su decepción: «Muy decepcionado al leer que el Corinthians decidió no honrar nuestro acuerdo alcanzado para extender mi contrato».
Las razones detrás de la no renovación
La administración del club argumentó como motivo principal las altas exigencias económicas del jugador, quien había solicitado un salario cercano a 70 millones de reales (alrededor de 13 millones de dólares) por dos temporadas, además de condiciones poco usuales respecto al uso del estadio y beneficios de futuros premios.
A pesar de la presión de los fanáticos que lo veían como un posible ídolo, el presidente de Corinthians, Osmar Stabile, finalmente le renovó el contrato. Lujo que el jugador decidió aceptar después de disminuir significativamente sus demandas. En sus 85 partidos con el club, donde anotó 20 goles, es evidente que este cierre de temporada será recordado por su fallo en el penal contra Estudiantes.
La pregunta que ahora surge es si podrá reponerse de este fuerte golpe y cómo afectará su imagen y papel dentro del equipo dirigido por Fernando Diniz.
