Donna Tartt: La autora del Pulitzer que se aleja de la esfera pública
Una escritora que toma su tiempo
Donna Tartt, ganadora del Pulitzer por su novela El Jilguero, ha publicado hasta ahora solo tres obras, cada una de las cuales ha requerido de un largo proceso creativo. Tartt se toma entre ocho y diez años para escribir cada novela y ha expresado que le entristecería publicar con mayor frecuencia.
Un comienzo promisorio
Su primera novela, El secreto (The Secret History), fue adquirida por la editorial Knopf incluso antes de estar terminada, gracias a un anticipo de 250.000 dólares. Cuando se publicó en 1992, recibió un abultado pago de un millón de libras esterlinas por sus derechos en el Reino Unido, además de 500.000 por la edición de bolsillo. Tartt, que entonces tenía 28 años, nació en Greenwood, Misisipi, y creció en Grenade en el seno de una familia amante de la literatura.
Su paso por universidades
A una edad temprana, desde los trece años, escribía poesía y era una habitual ganadora de premios literarios. Durante su primer año en la Universidad de Misisipi, sus profesores notaron su talento y le recomendaron que se trasladara al Bennington College en Vermont, donde se integró en un grupo de amigos apasionados por la literatura clásica, incluyendo a Bret Easton Ellis, quien sería uno de los primeros en leer el manuscrito inicial de Tartt.
El auge de su carrera literaria
Su primera novela, El secreto, narra la historia de un grupo de seis amigos que cometen el asesinato de uno de sus miembros. Tartt describe la obra como una novela de detectives invertida, pues el crimen ocurre al inicio y no hay dudas sobre el culpable. Vanity Fair dedicó un artículo al fenómeno literario que describe este estilo como “Dark Academy”, donde los personajes, jóvenes cultos, bromean en griego antiguo.
Novelas posteriores
Su segunda obra, Juego de Niños (The Little Friend), marca un giro en su narrativa, situándose en los años setenta en el sur de Estados Unidos y comenzando con el asesinato de un niño de nueve años. La trama sigue a su hermana adolescente que investiga el crimen tras la devastadora pérdida de su madre.
Reconocimiento internacional
Finalmente, su tercera novela, El jilguero (The Goldfinch), es la que le valió el Pulitzer. La historia se inicia tras un atentado en el Metropolitan Museum de Nueva York, donde un niño sobrevive y recupera un cuadro que desconoce su importancia, una obra del artista neerlandés Carel Fabritius, superviviente de una tragedia en el siglo XVII.
Retrato de una autora singular
El escritor James Kaplan, en un artículo de Vanity Fair, describe a Tartt como “una figura que parece de otra época: una escritora del sur, menuda, bebedora frecuente, de inteligencia mordaz, con un pasado ocluido, de tristeza entre magnolias”.
