El Gobierno aumenta los recursos de la Anses para créditos hipotecarios

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Incremento en los fondos destinados a créditos hipotecarios

El Gobierno llevó a cabo ayer la segunda licitación de plazos fijos utilizando recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. Este movimiento tiene como objetivo potenciar el programa de créditos hipotecarios anunciado por el Ministerio de Economía, que cuenta con un presupuesto total de $ 2 billones, destinado a otorgar entre 17.000 y 18.000 nuevas hipotecas. Este plan busca reactivar las hipotecas, que han estado prácticamente fuera del alcance de muchas familias durante años.

En comparación con la primera subasta realizada hace un mes, esta segunda convocatoria por parte del Banco Central superó las expectativas iniciales. Se adjudicó el cupo previsto de US$ 200.000 millones, aunque las ofertas alcanzaron los $ 246.000 millones, una cifra inferior a los $ 258.640 millones de la primera subasta. La participación también disminuyó, ya que de los 18 bancos que pujaron en la primera, en esta ocasión solo se presentaron 14, de los cuales se seleccionaron 12 para ofrecer los créditos bajo las condiciones estipuladas.

Condiciones de los créditos hipotecarios

Los bancos designados se comprometen a financiar la adquisición, construcción, ampliación o refacción de una primera vivienda, con un plazo mínimo de 15 años, una tasa máxima del 7,5% anual más ajustes por UVA, y un monto máximo por solicitante de 150.000 UVA, que actualmente equivalen a $ 321 millones o US$ 208.000. Para acceder a un préstamo de aproximadamente US$ 80.000 para una propiedad que ronda US$ 106.000, el ingreso familiar neto requerido es de cerca de $ 3,46 millones mensuales. Además, se requerirá un 25% del valor que no sea financiado por el banco, así como cubrir los gastos asociados.

Resultados de la licitación y cambios en los términos

En la reciente subasta, en el primer tramo de depósitos con duración de un año se adjudicaron $ 3.252 millones a una tasa de 2,71% más UVA, mientras que en el segundo tramo, con un plazo de cinco años, se asignaron $ 196.747 millones a una tasa de 4,79% más UVA. El Banco Central realizó dos modificaciones importantes para esta licitación: redujo el plazo de aplicación de fondos de 120 a 90 días y determinó que estos recursos deben ser utilizados exclusivamente para brindar créditos a personas físicas que no posean ninguna vivienda o que, si la tienen, no dispongan de su uso.

Desafíos en el sector de hipotecas

A pesar de los intentos por reactivar los créditos hipotecarios, los resultados aún son insuficientes. Entre enero y agosto, se registró un 34% menos de escrituras con hipotecas en la Ciudad de Buenos Aires, con un total de 6.170 operaciones frente a las 9.341 del año anterior, según datos del Colegio de Escribanos de la ciudad. Solo en agosto, se realizaron 1.059 escrituras, lo que representa una disminución del 20,8% en comparación con el mismo mes de 2025.

«El mercado opera prácticamente al mismo nivel que el año pasado, pero las hipotecas muestran una caída. Lejos de ser una alarma, la estadística representa una oportunidad. Hay un margen real de crecimiento y esperamos que cada mejora en el acceso al financiamiento se traduzca en más escrituras. Seguiremos colaborando con todos los actores del sector para que estos créditos lleguen a más ciudadanos», destacó la presidenta del Colegio, Magdalena Tato.

Según datos de la consultora Empiria, en septiembre se otorgaron préstamos UVA por US$ 280 millones, una cifra 21% inferior a septiembre de 2025, aunque mejor que en meses anteriores. Se destinaron $ 61.000 millones más en créditos que en agosto, lo que corresponde a un tercio de lo que el FGS había puesto en plazos fijos. El sector inmobiliario ha recibido con optimismo el programa, pero mantiene un enfoque cauteloso. Aunque ha aumentado el interés y mejorado las condiciones de los préstamos, sigue existiendo incertidumbre respecto a si estos cambios se traducirán en créditos aprobados y nuevas transacciones en el corto plazo.

«Aún no hay suficientes datos para hablar de un cambio estructural en el acceso a los préstamos. Si bien una mejora en las tasas puede facilitar el financiamiento, no solvencia la capacidad de compra. Para evaluar el verdadero impacto de esta medida, será crucial observar cómo las consultas se convierten en solicitudes, las solicitudes en aprobaciones y las aprobaciones en desembolsos», concluyó Andrés Sabatini, CEO de Sabatini Negocios Inmobiliarios.

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