Albana Fuentes: El camino de la reinvención tras el éxito de La Sirenita

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Un recorrido lleno de sueños

Antes de alcanzar su gran sueño de protagonizar La Sirenita en el Gran Rex, Albana Fuentes (26) desempeñó diversos roles, desde vendedora en una librería y animadora de fiestas infantiles, hasta profesora de canto y comunidad manager. Además, estuvo en camino de convertirse en fonoaudióloga antes de que su vida cambiara por completo hace tres años, tras un consejo motivador de su madre.

Durante un casting de Margarita, la última serie de Cris Morena, su madre notó el miedo de Albana a dedicarse plenamente al teatro musical, su verdadera pasión. Con un cariñoso empuje, le dijo: «Frenemos un segundo… este es el momento para que te dediques a estudiar teatro». Ese apoyo la llevó a inscribirse en el Instituto Argentino de Musicales, bajo la dirección de Ricky Pashkus y Fernando Dente.

Un sueño hecho realidad

A pesar de no haber sido seleccionada para Margarita, la vida le traería algo aún más grande. A los 25 años, mientras continuaba haciendo fiestas infantiles, recibió una invitación que cambiaría su destino: fue elegida en un casting abierto para ser Ariel en el musical de La Sirenita, que agotó todas sus funciones en el Gran Rex. «Lo que me pasó fue muy inusual, egresar y conseguir un protagónico así es un milagro. Estoy eternamente agradecida», comentó emocionada.

El proceso de audición

En diálogo con Clarín, Albana relató cómo se inscribió para la audición dirigida por el director Ariel del Mastro: «Me anotaba en todas las audiciones, pero nunca quedaba. Un día, vi en Instagram que buscaban a Ariel; se me llenaron los ojos de ilusión, no solo porque anhelaba esto, sino porque siempre fue mi princesa favorita».

Después de enviar su participación, el proceso de selección fue emocionante: «Después de varias instancias, me hicieron creer que seguía audicionando, pero en realidad era para decirme que era la elegida». El apoyo de su entorno fue fundamental: «El día de mi última audición, mis amigos me alentaron. Vivimos la experiencia juntos, celebrando cada pequeño avance como un grupo».

Desafíos en el escenario

La preparación para un espectáculo de tal magnitud presentó sus retos: «Al principio era pura emoción, pero luego aparecieron los miedos. No solo era el Gran Rex, sino que nadie me conocía. Sin embargo, con el tiempo y el aprendizaje, eso se fue superando». Su primer encuentro con el público fue conmovedor: «Había 3500 personas en el teatro y la ovación me sorprendió».

Albana también recordó una experiencia intensa: «Tuve un accidente en la función de invitados del ambiente artístico y me fracturé un dedo del pie. A pesar de dolor, logré terminar la función y me quedé con un pie vendado durante varios días».

Un futuro lleno de oportunidades

Después de más de cien funciones, surgió la interrogante: «¿Y ahora qué?». La preocupación de quedar encasillada como princesa fue real, aunque rápidamente expresó su gratitud por el papel: «Nunca renegaré de Ariel». En busca de nuevos horizontes, audicionó para el musical Papá por siempre y fue convocada por Flavio Mendoza para participar en Una mágica navidad, que se presentará del 10 al 28 de diciembre en el Teatro Ópera.

“Cuando Flavio me propuso ser el espíritu de la Navidad, me emocioné mucho, ya que soy admiradora de su trabajo. Siempre recordaré su consejo: ‘Para eso tenés que trabajar mucho’”, expresó Albana.

En reflexión sobre el escenario teatral argentino, señaló: «Me parece fantástico que los musicales estén en auge, ya que generan empleos en diversas áreas como iluminación, sonido y escenografía. Aunque a veces hay prejuicios, obras como La Sirenita logran acercar a la gente a este género».

Sueños por cumplir

Finalmente, compartió sus ambiciones: «Me encantaría interpretar a Éponine en Los Miserables o a Elphaba y Glinda en Wicked. Además, me atraen personajes como Anna de Frozen, por su optimismo».

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