Cortometraje de la UNLP seleccionado entre los 15 mejores a nivel mundial por los Oscar
Reconocimiento internacional para un cortometraje argentino
Un cortometraje producido por dos jóvenes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) ha sido seleccionado entre las 15 obras más destacadas por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, la organización que otorga los Premios Oscar. La directora del proyecto, Ludmila Fontana, compartió su asombro: «Somos uno de los mejores cortos de narrativa considerados por la Academia. Es increíble, jamás pensamos que podíamos arrancar este recorrido de esta forma». La noticia la sorprendió a través de un correo electrónico que comenzaba con «Academy Awards«, y tardó unos minutos en comprender la magnitud de la selección.
Una obra que combina ciencia ficción y crítica social
El cortometraje titulado Una energía invisible me devora sin descanso es el resultado del trabajo final de carrera de Fontana y su compañero Mani Maureira en la Facultad de Artes de la UNLP. La obra ha sido seleccionada para los Student Academy Awards, un certamen internacional que distingue producciones cinematográficas realizadas por estudiantes. La película, dirigida por Fontana y con fotografía a cargo de Maureira, presenta una La Plata futurista marcada por la inteligencia artificial y narra la historia de un hombre cuya existencia se ve afectada por un chip desarrollado por una empresa tecnológica.
El impulso de crear ciencia ficción local
El proyecto nació de una pasión compartida entre Fontana y Maureira por producir cine de ciencia ficción desde una perspectiva latinoamericana. «Nos preguntábamos por qué en Latinoamérica casi no llegan producciones de ciencia ficción. Entonces dijimos: hagamos una nosotros, desde acá», indicó Fontana. La narrativa sigue a Eliseo, un hombre cuyo cuerpo comienza a ser invadido por un chip, lo que provoca una reflexión sobre el uso de la tecnología y su creciente presencia en la vida cotidiana.
Desafíos de producción en un contexto limitado
La realización del cortometraje fue un desafío. Con un presupuesto ajustado, el equipo estuvo compuesto por estudiantes y egresados que trabajaron de manera voluntaria, algo común en las tesis universitarias. La Facultad de Artes brindó su set cinematográfico y el equipamiento necesario para llevar a cabo el rodaje. Esta fue la primera experiencia del equipo con efectos visuales de tal magnitud; al ver el producto final, Fontana expresó: «superó nuestras expectativas».
Un símbolo del esfuerzo educativo
La selección del cortometraje tiene un significado especial, ya que competir con otras obras de estudiantes de diversas partes del mundo pone de manifiesto la calidad de la formación que ofrece la educación pública argentina. Fontana afirmó: «Queríamos demostrar que la universidad pública tiene con qué», y añadió que esta selección es una manera de defender la educación pública en un momento complicado para el cine argentino. Maureira también agradeció el apoyo de sus profesores, quienes siempre fomentaron su creatividad.
A pesar del resultado final en los Student Academy Awards, tanto Fontana como Maureira consideran que su experiencia ya es un gran logro, al haber convertido su tesis universitaria en una competencia a nivel internacional. Ahora, esperan que su cortometraje no solo entretenga, sino que también invite a reflexionar sobre el papel de la tecnología en nuestras vidas y el impacto en nuestras relaciones interpersonales.
