Cristina Pérez lanza «Mujer samurái», un tributo literario a la icónica guerrera japonesa Tomoe Gozen

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Presentación de «Mujer samurái»

La reconocida conductora de radio y televisión, Cristina Pérez, no solo brilla en las pantallas como lo ha hecho en Telefe y ahora en La Nación Más, sino que también se destaca como novelista. Con un repertorio que incluye obras como El jardín de los delatores, La dama oscura y Tiempo de renacer, su más reciente publicación, «Mujer samurái«, ha acaparado la atención del público.

El legado de Tomoe Gozen

En esta obra, Pérez rinde homenaje a Tomoe Gozen, una guerrera de renombre que «con su arco y su espada podía enfrentar a un dios o a un demonio». La autora hace énfasis en la grandeza de Tomoe, quien «valía por mil hombres» y luchó a lado del General del Sol Naciente, tanto como comandante en la batalla como en su relación personal. Sin embargo, pese a su destacado papel en la histórica guerra de Genpei, su figura queda reflejada solo a través de un breve relato donde su contribución es esencial.

Pérez menciona en sus redes sociales: “Buscar las huellas de Tomoe, la mujer samurai, es buscar en los ecos de una leyenda”.

La historia de una guerrera

Tomoe Gozen es reconocida como una de las figuras más emblemáticas del Japón feudal, destacándose por su destreza en el arte del combate durante los conflictos entre los clanes Taira y Minamoto en el siglo XII. El título completo del libro es «Mujer samurái. En busca de Tomoe Gozen, la más célebre guerrera de Japón«. En él, Pérez se adentra en el misterio que ha mantenido a Tomoe oculta en las páginas de la historia a pesar de su notable valentía.

En las primeras páginas, se revela: «Tomoe fue su segundo nombre. Nunca sabremos el primero». La autora explica que «Tomoe» significa «coma», una forma que también se relaciona con los protectores de cuero que llevan los guerreros en su brazo al disparar flechas.

Un relato poético y personal

A lo largo de la obra, resalta un tono poético: «El viento latigaba la cara de Tomoe. ¿Era el viento o eran ella y su caballo los artífices de su velocidad?» Este estilo reflexivo permite a los lectores empatizar con el carácter de la guerrera, mientras descubrimos cómo se sentía conectada a su corcel.

En la sección de agradecimientos, Pérez menciona a su padre, amigos y editores, así como a su esposo, Luis Petri, ministro de Defensa de la Nación, a quien describe como «un hombre de honor que me inspira cada día con su esfuerzo incansable». Finaliza destacando a quienes «inspiran las virtudes del Honor», describiéndolos como «la luz que vence a la oscuridad».

Un legado literario

Con una prosa cuidadosa y un enfoque histórico, Cristina Pérez sigue rescatando las historias de mujeres notables que han sido pasadas por alto en la narrativa oficial. Ella afirma: «De los libros que escribí, Mujer samurái es el que más me representa, aunque jamás empuñé una espada. El camino de la espada es en su esencia el camino del honor y de la virtud». En sus palabras se encuentra el desafío de cada paso en este viaje literario.

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