La trayectoria de Lola Membrives: del reconocimiento de Perón al exilio
Un ícono del teatro español en Argentina
El teatro Lola Membrives, ubicado en Corrientes 1200, entre Talcahuano y Uruguay, lleva el nombre de esta destacada actriz argentino-española. Originalmente conocido como Teatro Cómico, el establecimiento fue administrado por su esposo, Juan Reforzo, a partir de 1936. Bajo su dirección, la compañía de Membrives presentó numerosas obras de renombrados autores como Bertolt Brecht, Jacinto Benavente y Federico García Lorca. Con el tiempo, Reforzo adquirió el teatro y decidió bautizarlo en honor a su esposa.
Los inicios de una carrera brillante
Lola nació en Buenos Aires el 28 de junio de 1888, en el barrio de San Telmo. Hija de inmigrantes españoles, fue nombrada Dolores Membrives Fernández, aunque siempre fue conocida como Lola. Su formación y carrera artística comenzaron en España, donde debutó en 1904 en el Teatro Apolo de Madrid.
A lo largo de su trayectoria, se destacó en obras de ilustres dramaturgos como Calderón de la Barca y Lope de Vega, y realizó giras por Europa y América Latina. Regresó a Buenos Aires en 1905 y se casó joven, en 1906, teniendo dos hijos: Juan Antonio y Lola Reforzo Membrives.
Su impactante legado en el teatro argentino
Desde 1920, Lola dirigió su propia compañía y se convirtió en una figura central en el teatro argentino. Su interpretación de Bodas de Sangre de García Lorca, estrenada en Buenos Aires, marcó un hito en el reconocimiento del teatro español. Además, su participación en La zapatera prodigiosa con un García Lorca presente en los ensayos consolidó su éxito.
A pesar de su fama, el estallido de la Guerra Civil Española (1936-1939) la llevó a alejarse del teatro. En esta época, exploró el cine con títulos como La chismosa en 1938.
Un vínculo complicado con el peronismo
Su cercanía con el gobierno de Juan Domingo Perón le trajo tanto elogios como críticas. En 1954, Perón le otorgó la Medalla de la Nación al Mérito Artístico, pero su simpatía por el peronismo la llevó al exilio tras el golpe de Estado de 1955. En 1956, se trasladó primero a Venezuela y luego a España.
Últimos años y legado perdurable
Regresó a Argentina en 1964 y continuó su labor artística, pero decidió retirarse tras su última actuación en Los verdes campos del Edén en el Teatro Odeón. Posteriormente, se dedicó completamente a la enseñanza de arte dramático en el Conservatorio Nacional de Música y Arte Escénico.
Lola Membrives falleció el 31 de octubre de 1969, pero su legado sigue vivo, habiendo recibido numerosas distinciones como la Cruz de Isabel la Católica de España y la Medalla de Oro del Ministerio de Instrucción Pública de Valladolid. En Madrid, el Teatro Lara alberga una sala que rinde homenaje a su figura, testimonio de un vínculo cultural que nunca se ha roto.
