Asesinato resuelto tras 46 años: el caso de Carla Walker

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Trágico suceso en 1974

En la noche del 17 de febrero de 1974, un par de adolescentes disfrutaban de una cita en un vehículo estacionado frente a una pista de bowling en Fort Worth, Texas. El joven, Rodney McCoy, y su novia, Carla Walker, se encontraban allí tras asistir a un baile escolar del Día de San Valentín, sin imaginar que aquella noche terminaría en un trágico suceso.

Un individuo armado irrumpió en su momento juntos, golpeando a McCoy y obligando a Walker a salir del auto. A pesar de que ella trató de resistirse, terminó siendo llevada por la fuerza. Esta fue la última ocasión en que alguien pudo ver a Carla con vida.

Una larga espera por respuestas

Durante casi 50 años, el caso de la desaparición de Carla Walker se mantuvo sin resolver. A pesar de contar con evidencias y testimonios, las autoridades no lograron dar con el responsable. La familia de la víctima vivió años de incertidumbre hasta que los avances en la ciencia forense permitieron identificar al asesino.

  • Carla, de 17 años y estudiante de secundaria, había asistido a un baile con su novio.
  • El secuestrador golpeó a McCoy y forzó a Walker a subir a otro vehículo.
  • Su cuerpo fue encontrado el 20 de febrero en una zona boscosa cerca del lago Benbrook.

Tecnicismo y falta de avances

Desde el inicio de la investigación, se contaron con elementos cruciales. McCoy había visto al atacante y proporcionó una descripción detallada. Sin embargo, la tecnología forense de la época no permitió un análisis efectivo de las evidencias encontradas.

Años de investigación no lograron identificar al culpable, y entre las preguntas sin respuesta se encontraba si Carla fue elegida como víctima específica o si fue un acto aleatorio. Con el tiempo, el caso parecía destinado al olvido.

La revolución del ADN

La situación cambió en 2020, cuando los investigadores utilizaron nuevas técnicas de análisis de ADN en las evidencias biológicas recolectadas. Así, mediante la genealogía genética, lograron establecer un perfil que condujo al sospechoso: Glen Samuel McCurley.

A la hora de indagar sobre su historia, se descubrió que en 1974, McCurley tenía 31 años y residía en el área donde ocurrió el crimen. Tras ser interrogado, negaba conocer a Walker, pero la policía tomó una muestra de su ADN de manera encubierta y la comparó con las pruebas del caso. Los resultados fueron positivos.

Confesión y condena

La detención de Glen Samuel McCurley, el 21 de septiembre de 2020, al tener 77 años, causó un gran revuelo. Con suficiente evidencia en su contra, McCurley confesó el crimen y se declaró culpable. En 2021, fue condenado a cadena perpetua por el secuestro y asesinato de Carla Walker, cerrando así una de las investigaciones criminales más amplias y complejas de la historia de Texas.

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