Brasil impone prohibición de apuestas online con críticas del fútbol y apoyo popular
Prohibición de apuestas online y casinos en Brasil
A partir de este lunes, entra en vigencia la prohibición de apuestas deportivas y casinos online, medida anunciada el pasado viernes por el presidente Lula da Silva. Esta decisión se produce en un contexto político marcado por las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre y ha suscitado reacciones encontradas.
Durante un evento político en San Pablo, Lula calificó esta acción de “dura, drástica y necesaria”, argumentando que busca proteger a las familias que enfrentan deudas generadas por las apuestas y combatir la ludopatía que afecta a muchos ciudadanos. Esta prohibición, descrita por el mandatario como “definitiva”, abarca todos los tipos de apuestas digitales y la publicidad de las empresas del sector.
Apoyo y críticas a la medida
La decisión, formalizada a través de un decreto provisional, se activará tras su publicación en el Diario Oficial y deberá ser ratificada por el Congreso en un plazo de 120 días. Según un reciente sondeo de AtlasIntel, el 75% de la población respalda la prohibición, especialmente en el sector femenino.
Sin embargo, la medida ha sido criticada por Flávio Bolsonaro, principal candidato opositor, quien acusó a Lula de orquestar una “estafa electoral” al anunciar la prohibición a tan solo nueve días de las elecciones. Bolsonaro también cuestionó la legalización de las apuestas en línea durante el gobierno de Lula y argumentó que la prohibición responde a intereses electorales.
Impacto en el fútbol brasileño
Los clubes de fútbol han expresado su resistencia ante esta decisión, dado que se han convertido en beneficiarios de los aportes económicos de empresas de apuestas. Al menos 13 de los 20 equipos de la primera división brasileña mantienen acuerdos comerciales con estas compañías, con un valor total estimado de 200 millones de dólares anuales.
- Flamengo advirtió que la prohibición impactará negativamente en el deporte brasileño.
- Fluminense solicitó un periodo de transición para adaptarse al fin de estos patrocinios.
Además, los clubes de la primera división ya habían manifestado su descontento con una posible prohibición, enfatizando que esta podría dar paso a un mercado clandestino que sustituiría a las empresas legalmente autorizadas.
Comentarios de expertos y autoridades
La Asociación Nacional de Juegos y Loterías (ANJL), el Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR) y las empresas licenciadas criticaron la medida, afirmando que “la prohibición no acaba con las apuestas en Brasil, sino con la protección de quienes apuestan”. Estas entidades advierten que la medida podría forzar a los apostadores hacia plataformas ilegales, donde no existen las mismas garantías para el consumidor.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, ha anunciado un proyecto de ley destinado a penalizar la explotación ilegal de apuestas y a fortalecer la lucha contra el juego clandestino. Por su parte, Lula defendió su prohibición, comparando el auge de las apuestas con “un cáncer”, afirmando que es fundamental controlar esta actividad.
Proceso de transición y reembolsos
La legislación establece un breve periodo de transición, con una fecha límite del 6 de octubre, apenas dos días después de la primera vuelta electoral. A partir de esa fecha, no operarán páginas web, aplicaciones ni se permitirá la publicidad de las apuestas.
El gobierno planea devolver 1.700 millones de reales (aproximadamente 328 millones de dólares) a los apostadores, una vez concluída la temporada de apuestas. Los apostadores tienen hasta el 5 de octubre para retirar el saldo restante de sus cuentas, y a partir del 6 de octubre, las plataformas de apuestas cesarán sus funciones.
