La asombrosa trayectoria del delincuente conocido como «el hombre de las mil caras»
Una vida de crímenes diversificados
Muchos no reconocen su nombre, pero Luis “El Gusano” Menocchio, de 64 años, es uno de los criminales más notorios en la historia de Argentina. Comparado con los delincuentes más famosos del país, Menocchio aún está vivo, cumpliendo condena en el penal de Rawson desde 2014, tras intentar escapar de una comisaría en Chaco. Recientemente ha sido acusado de narcotráfico, involucrando a su familia en este nuevo escándalo, incluyendo a sus dos hijos, nueras, ex esposa y actual pareja, además de dos agentes penitenciarios.
Astuto y elegante, con afición por el domino, Menocchio proviene de una familia dedicada a la producción de yerba mate en Misiones. A medida que sus necesidades económicas crecían, también lo hacía su impulso por cometer crímenes. Después de llevar un estilo de vida de playboy en Posadas con el dinero de su padre, se trasladó a Paraguay donde comenzaría una serie de delitos.
Implicaciones en el narcotráfico
La Justicia Federal de Chubut lo acusa actualmente de liderar una organización narcotraficante desde la prisión. Menocchio utilizaba sus conexiones en Paraguay para adquirir marihuana, que luego era distribuida por distintas localidades de Misiones, llegando incluso a su propia cárcel. Entre sus contactos se encuentra Alan Schlenker, condenado a perpetua por el asesinato de Gonzalo Acro en 2007, un crimen ligado a la violencia de las barras bravas de River Plate.
En cuanto a la cocaína, la obtenía en Bolivia y hacía llegar al sur a través de mensajeros desde Jujuy. Para evadir la vigilancia, Menocchio empleaba intermediarios que recibían los envíos en la cárcel, mientras que las visitas también servían como vía para introducir drogas. Esta situación llevó a la detención de dos funcionarios del Servicio Penitenciario Federal.
Operativo antidrogas masivo
Un mega operativo de allanamientos, ejecutado el pasado sábado bajo la dirección del juez Gustavo Lleral, involucró a 250 policías antidrogas y resultó en 30 detenciones. En total, 17 personas fueron capturadas en Chubut, donde se aseguraron 17 kilos de marihuana, 1.5 kilos de cocaína, seis armas de fuego, 30 teléfonos y diez vehículos. Adicionalmente, se realizaron incautaciones importantes en Chaco, Misiones y Jujuy.
Surgieron arrestos notables en Chaco, donde fueron detenidos los hijos de Menocchio, Lucas y Luciano, además de su ex esposa, Carolina Binaghi. Las autoridades investigan un posible esquema de lavado de dinero relacionado con gimnasios, una firma distribuidora de alimentos y la compra de propiedades lujosas, incluyendo una mansión en La Rivera.
Un criminal versátil y escurridizo
Según el juez Lleral, la marihuana confiscada recientemente había llegado de Paraguay. Menocchio construyó su reputación como delincuente en Asunción, donde fundó un canal de televisión por cable que cerró tras estafar a sus socios, y abrió una empresa de transporte de caudales que terminó con su condena por piratería del asfalto después de varios auto robos.
Menocchio, además, es famoso por el asesinato de un dueño de bar en Asunción y su novia en 2004, cuyos cadáveres fueron hallados en tambores de 200 litros. Tras ser acorralado, se refugió en Argentina bajo la identidad de Hugo Jara y se sometió a múltiples cirugías faciales para cambiar su apariencia. A pesar de sus esfuerzos por ocultarse, fue vinculado a la desaparición del productor de cine Claudio Nozzi en 2005. Cuando las autoridades hallaron el cuerpo de Nozzi, Menocchio fue arrestado, pero fue liberado después de cuatro años debido a pruebas de ADN inconclusas. Finalmente, recibió una condena a perpetua en 2012.
Mientras estuvo en libertad, Menocchio cometió más asesinatos, incluyendo el de Miguel Roseo, un terrateniente en Chaco, durante un intento de apropiación y venta de su vasta propiedad. Apresado nuevamente, fue trasladado a la prisión de Rawson, donde sigue cumpliendo su condena, pero su astucia y adaptabilidad han hecho que su legado criminal continúe.
