Protagonizan avances en la privatización de AySA con la aprobación del nuevo contrato de concesión

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Aprobación del Contrato de Concesión

El Gobierno argentino ha dado un paso significativo en el proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA) al aprobar el modelo de contrato que regirá la concesión del servicio de agua potable y desagües cloacales en el área metropolitana. Esta decisión se formalizó mediante la Resolución 543/2026 del Ministerio de Economía, que fue publicada en el Boletín Oficial este martes.

Detalles del Nuevo Acuerdo

El contrato, que establece un vínculo entre el Estado Nacional y AySA, es un componente crucial para llevar a cabo la privatización total de la empresa. La normativa se enmarca dentro de la Ley 27.742, que calificó a la compañía como «sujeta a privatización», y el Decreto 494/2025, que otorgó autorización para la venta del paquete accionario. Así, se prevé la transferencia de al menos el 51% de las acciones a un operador estratégico mediante licitación pública, y el remanente podrá ser ofertado en diferentes bolsas del país.

Reorganización del Servicio

El modelo aprobado no solo preserva el sistema de concesión actual, sino que también propicia una reestructuración integral del servicio, buscando ofrecer mayor claridad normativa y previsibilidad. Por consiguiente, se definen derechos y deberes tanto para el concedente como para el futuro concesionario. La empresa tendrá la obligación de adherirse al Plan de Acción de Transición 2024-2026, ya aprobado por la Secretaría de Obras Públicas, y deberá aplicar sus metas en el primer ciclo tarifario, que abarcará de 2027 a 2031.

Principios de Continuidad y Transparencia

Desde el Gobierno enfatizaron que la transición a la privatización no comprometerá la continuidad del servicio y se gestionará bajo parámetros de transparencia, competencia, eficiencia y máxima concurrencia.

Aspectos Fundamentales del Proceso de Privatización

  • Contrato para el futuro concesionario: Se ha aprobado el contrato que regirá la operación privada del servicio, lo que establece la arquitectura regulatoria necesaria para proceder con la privatización.
  • Modelo mixto de privatización: Se conjuga la entrada de un operador privado con el control mayoritario en acciones y la opción de colocar parte del paquete en el mercado.
  • Enfoque en tarifas e inversiones: El nuevo esquema prioriza compromisos de inversión, expansión de redes y sostenibilidad financiera, reavivando el debate tarifario.
  • Cambio de marco regulatorio: Esta privatización viene acompañada de reformas que redefinen las reglas del sector, brindando más facultades al concesionario.
  • Debate político: La privatización abre nuevamente el interrogante sobre si el agua debe ser gestionada como un servicio público o como un negocio con regulación estatal.

Próximos Pasos

Con la aprobación del contrato, el siguiente paso será avanzar en el proceso de licitación para identificar al operador estratégico. El mercado estará atento a dos elementos clave: las futuras tarifas y las responsabilidades de inversión asociadas a la concesión.

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