Manuel Adorni enfrenta su defensa en el Senado mientras el Gobierno reconoce la tensión interna

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La situación de Manuel Adorni en el Senado

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en la delicada tarea de preparar su defensa ante el Senado, en un contexto donde diversos sectores de la Casa Rosada consideran que su situación ha causado un desgaste interno significativo. Aunque el presidente Javier Milei mantiene su apoyo a Adorni, se reconoce que su eventual salida del gabinete es una posibilidad que ya se está barajando.

Cambio en la agenda del Gobierno

A pesar de que desde el entorno de Milei aseguran que no hay intenciones de destituir a Adorni, se señala que cualquier decisión recaerá en su propia determinación. Desde el oficialismo, se ha manifestado que «Milei no te pide la renuncia si sos cercano. A lo sumo lo hacen Santiago y Karina, pero capaz no te la toma», reflejando cómo se percibe la relación del presidente con Adorni, quien resiste la presión de la oposición y de los medios.

Cercanos a Adorni informan que este se mantiene en funciones y está preparado para su presentación ante el Senado, donde no contempla la renuncia. Sin embargo, desde el oficialismo se asegura que «las alarmas están prendidas» debido a la situación. El Gobierno busca ganar tiempo antes de la sesión del Senado, y el senador Patricia Bullrich ha logrado un acuerdo para postergar la sesión programada, evitando así una moción de censura inmediata promovida por el kirchnerismo.

Movimientos dentro del oficialismo

  • La Cámara alta tiene nueva fecha para sesionar: 25 de junio.
  • Adorni deberá presentarse para responder un formato de interpelación el 2 de julio.

Esta nueva dinámica cambiará la estrategia original, ya que ahora Adorni no solo expondrá su informe de gestión, sino que debe responder a interrogantes sobre su crecimiento patrimonial y sus declaraciones juradas, cuestionadas por las contradicciones en sus declaraciones públicas.

Expectativas y tensiones internas

En las últimas horas, ha circulado rumores sobre una posible salida de Adorni, generando movimientos políticos para contrarrestar estas especulaciones. La postura oficial mantiene que el jefe de Gabinete sigue en su cargo, respaldado por Milei. Sin embargo, otros funcionarios han admitido que «Adorni ya no tiene utilidad como jefe de Gabinete», reflejando un cansancio con la situación.

Además, la relación de Adorni con Karina Milei también se encuentra bajo revisión. Aunque en Balcarce 50 se insista en que él seguirá, se han notado cambios en el apoyo de su secretaria general, quien ya no parece tan dispuesta a respaldar a Adorni como anteriormente.

Próximos pasos y consideraciones

El gabinete se reunirá el sábado en Rosario para el acto del Día de la Bandera, donde el presidente Milei busca mostrar unidad con su equipo. A pesar de las tensiones, el Gobierno planea que Adorni asista al evento. Sin embargo, algunos especulan que podría no estar presente si la situación se deteriora rápidamente.

Por otro lado, se están realizando gestiones en el Congreso para mitigar los efectos negativos de una posible moción de censura. Aliados como Patricia Bullrich y Diego Santilli están involucrados en estas negociaciones para evitar que la situación escale a una derrota política.

El impacto de esta crisis también se siente en la comunicación oficial, ya que se esperaba que el inicio del Mundial desvíe la atención del caso Adorni, pero el efecto no ha sido el anticipado. Las discusiones internas sugieren que su estrategia en la defensa legal no ha solucionado el dilema político.

Preparativos para la defensa

Mientras tanto, Adorni continúa reunido con su círculo cercano para preparar su discurso para la presentación del 2 de julio, con un enfoque en retomar su estilo combativo previo. Sin embargo, hay voces dentro del Gobierno que opinan que esta estrategia ya no es efectiva. Al mismo tiempo, se sugiere que podrían haber candidatos para reemplazarlo, como Sandra Pettovello y Pablo Quirno, aunque aún no hay decisiones firmes al respecto.

El Gobierno enfrenta, por tanto, un desafío con una doble estrategia: sostener públicamente a Adorni y buscar unidad, mientras que internamente reconoce que la situación está dañando su agenda y encendiendo alertas respecto al futuro.

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