Absuelven a dos hombres que transportaban 300 kilos de marihuana en una Amarok
Un fallo sorprendente en el Tribunal Oral Federal
En una decisión inesperada, el juez Eduardo Belforte absolvió a dos hombres de Santa Fe, Sebastián Nicolás Gutiérrez (36) y Enrique Alejandro González (46), quienes habían admitido su participación en el intento de transporte de más de 300 kilos de marihuana. A pesar de que habían acordado una condena de tres años de prisión en suspenso, el magistrado determinó que no existían suficientes pruebas para corroborar la responsabilidad penal de los acusados.
Los hechos que llevaron a la absolución
Los hombres fueron procesados tras el hallazgo de 342,335 kilos de marihuana en la caja de una camioneta Volkswagen Amarok, la cual fue abandonada en la ruta nacional 12, a aproximadamente cinco kilómetros del ingreso a Itá Ibaté. La droga estaba oculta bajo una lona negra y se encontraron 262 ladrillos de marihuana prensada, además de 140 bultos con cogollos de cannabis sativa. Las autoridades informaron que el vehículo fue hallado con las puertas abiertas y sin la llave de encendido.
Argumentos del juez
El juez Belforte señaló que «los elementos de juicio producidos durante la etapa de instrucción no resultan con la contundencia suficiente» para demostrar la culpabilidad de los imputados. Además, criticó el enfoque de la investigación, sugiriendo que los investigadores debieron considerar si había un transporte en curso o bien si la droga estaba destinada a almacenamiento o comercialización.
- El juez observó que no se explicó adecuadamente el rol de cada imputado.
- González era el titular del vehículo y Gutiérrez contaba con autorización para conducirlo.
Belforte expresó su desaprobación hacia la fiscalía por no haber implementado medidas de prueba básicas, como el levantamiento de huellas dactilares o la obtención de grabaciones de cámaras de seguridad que hubieran podido verificar la presencia de los acusados con la camioneta. También mencionó que no se realizaron allanamientos ni se aseguró la investigación sobre las comunicaciones a través de los celulares de los involucrados.
La falta de un enfoque investigativo adecuado llevó al juez a tener dudas sobre la coautoría de los acusados, decidiendo, en consecuencia, otorgarles la absolución a pesar de su confesión de participación en el frustrado transporte de droga.
