Afasia: una secuela oculta que afecta a uno de cada cuatro sobrevivientes de ACV
La afasia como secuela del ACV
Las consecuencias de un accidente cerebrovascular (ACV) son a menudo evidentes; un brazos inmóviles, una pierna inestable que requiere reaprendizaje al caminar y la pérdida de simetría facial son algunas de ellas. No obstante, hay una secuela menos visible que afecta a aproximadamente a uno de cada cuatro individuos que sufren un ACV: la afasia. Esta es una alteración del lenguaje que puede impedir que los pacientes hablen, entiendan o escriban, a pesar de que su inteligencia permanece intacta.
Las personas que padecen afasia son conscientes de su identidad, reconocen a sus seres queridos y comprenden distintas situaciones, manteniendo recuerdos, emociones y capacidad de razonamiento, pero enfrentan grandes dificultades para expresar sus pensamientos o entender a los demás. Esta incapacidad afecta gravemente su vida cotidiana.
