Aumento en el consumo de yerba mate y caída de precios: alertan sobre la rentabilidad de los productores
Reconfiguración del mercado de yerba mate
El sector de la yerba mate se encuentra en un proceso de transformación que presenta señales encontradas. En el último año, el consumo interno creció un 3,1%, alcanzando los 266,7 millones de kilos, mientras que las exportaciones aumentaron un 7,3%, logrando un récord de 57,9 millones de kilos. Al mismo tiempo, la desregulación del sector ha alterado el funcionamiento de toda la cadena productiva, generando un nuevo ambiente competitivo en una industria crucial para las economías regionales.
Impacto de la desregulación en la industria
La eliminación de la regulación de precios ha cambiado drásticamente la dinámica en la producción de yerba mate, afectando a las principales provincias productoras como Misiones y Corrientes. La política económica impulsada por el gobierno de Javier Milei ha facilitado este cambio, limitando la intervención del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en el mercado. Desde entonces, los precios se acuerdan directamente entre los actores privados, creando un marco de competencia libre.
El balance del INYM sugiere que esta nueva dinámica ha fomentado un mercado más activo. Su presidente, Rodrigo Martín Correa, indicó que la demanda ha aumentado a pesar de la ausencia de intervención estatal que tradicionalmente influyó en el consumo interno. «La yerba mate es un producto cultural y esencial. La mayor competencia entre marcas implica mejor calidad y precios más accesibles para el consumidor,» afirmó Correa.
Efectos en los precios y en la producción
La desregulación ha tenido un claro efecto en la formación de precios, permitiendo que sean determinados por el mercado. Esto ha llevado a una reducción significativa del precio de la yerba en el punto de venta, lo que a su vez ha facilitado el acceso y estimulado la competencia entre marcas. La producción ha permanecido estable, con un promedio de más de 890 mil toneladas de hoja verde en los últimos cinco años, con la cosecha de 2025 estimada en 889 mil toneladas.
Crecimiento en exportaciones y desafíos económicos
Las exportaciones muestran un panorama alentador, con un incremento en el volumen y generando un total de 117 millones de dólares en divisas para 2025. Los productos argentinos están presentes en más de 50 mercados globalmente, con un enfoque mayor en regiones como Medio Oriente, Estados Unidos y Europa. Correa destacó: «El mundo busca alimentos saludables y la yerba mate tiene un enorme potencial como bebida funcional. Nuestro compromiso es expandir mercados y mejorar estándares sanitarios para facilitar nuevas inversiones».
Desafíos de rentabilidad para los productores
No obstante, la percepción entre los productores es alarmante. La Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) señala que el sector yerbatero está experimentando problemas financieros, con el precio recibido por los productores cayendo casi 27% en términos reales, mientras que el costo de producción sigue en aumento. Actualmente, el precio de la hoja verde es de aproximadamente $220.000 por tonelada, dejando al productor captando solo 13% del precio final, en comparación con un promedio histórico del 23%.
Esta discrepancia resalta un desajuste donde, a pesar del aumento en el consumo y las exportaciones, la mejoría no se canaliza hacia todos los eslabones de la cadena productiva. Desde Coninagro advierten que los precios al productor no se alinean con la inflación ni los costos operativos, lo que repercute en los márgenes de ganancia y afecta las decisiones de inversión en el sector.
Cambios en los hábitos de consumo
Además, hay un cambio notable en el comportamiento de los consumidores, especialmente entre los jóvenes. Formas alternativas de consumo, como el tereré y las bebidas listas para tomar, están ganando popularidad, impulsando la demanda de productos vinculados a estilos de vida saludables y sostenibles. Correa concluyó que el sector debe adaptarse a estas nuevas tendencias: «Los consumidores buscan productos más prácticos y alineados con un estilo de vida activo, y hay oportunidades para innovar en el uso de la yerba mate».
A pesar de la resiliencia del sector, que combina un consumo interno robusto y exportaciones en aumento, la distribución del valor a lo largo de la cadena resulta ser un desafío crítico. La desregulación ha abierto un periodo de ajustes que continúa, y encontrar un equilibrio entre precios accesibles y la rentabilidad será clave para el futuro del mercado de yerba mate.
Conclusiones sobre el futuro del sector
Correa enfatizó que «la yerba mate tiene las condiciones necesarias para crecer y consolidarse globalmente, ofreciendo más calidad y valor agregado». De igual modo, Coninagro resaltó que es imperativo recuperar la rentabilidad del productor para asegurar la viabilidad de toda la cadena productiva.
