El Gobierno lanza una guía para regular el uso de la inteligencia artificial en el sector público
Guía para el control de la IA en el sector público
La Sindicatura General de la Nación (SIGEN) ha presentado una nueva guía para el control de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito del sector público, con la finalidad de crear un marco regulador que asegure una incorporación adecuada de estas tecnologías en las instituciones estatales. Este documento, denominado “Guía de Controles Inteligencia Artificial – SIGEN”, ha sido oficializado a través de la Resolución SIGEN 197/2026 y propone un enfoque preventivo que se basa en la evaluación de riesgos, buscando garantizar que las iniciativas de IA estén alineadas con los objetivos institucionales y los principios de integridad y transparencia.
Antecedentes y objetivos de la guía
De acuerdo con información proporcionada por la SIGEN, el desarrollo de esta herramienta surgió tras un análisis del progreso de la IA en diversas áreas de la administración pública. Este estudio reveló una variedad de proyectos en curso, así como la necesidad de reforzar los mecanismos de control para mitigar los riesgos asociados a la adopción de inteligencia artificial.
La guía menciona que la IA puede ofrecer oportunidades significativas para mejorar tanto la eficiencia como la calidad en la gestión pública. Sin embargo, también señala los desafíos inherentes a su implementación. Se establece que los controles internos deben estar en consonancia con la normativa vigente y con una gestión pública responsable. Según la institución, el marco diseñado busca fomentar la rendición de cuentas y la transparencia en el uso de la IA, a la vez que promueve la creación de controles proporcionales a los riesgos en cada etapa del ciclo de vida de estos sistemas.
Modalidades de uso y mitigación de riesgos
En una conversación con Infobae, Alejandro Díaz, el titular de la SIGEN, aclaró las dos modalidades principales para el uso de la IA en el gobierno:
- El uso individual de herramientas generativas por parte de los funcionarios, donde la IA actúa como asistente sin integrarse en sistemas institucionales.
- La integración de sistemas de inteligencia artificial dentro de procesos, aplicaciones o decisiones organizacionales, lo cual requiere un entrenamiento previo de los algoritmos.
En el primer caso, el auditor general indicó que «la mitigación de riesgos depende de contar con políticas institucionales y capacitación para el personal». En el segundo, se añaden controles específicos a lo largo del ciclo de vida del desarrollo de los sistemas, desde la evaluación de factibilidad hasta las pruebas previas a su implementación.
Riesgos a considerar
La Guía de Controles para Inteligencia Artificial dedica un espacio significativo a la política de uso de herramientas de IA en los organismos estatales. El texto señala que cada entidad debe tener una política clara que regule el uso de estas tecnologías por parte de sus empleados, tanto para su uso individual como para su integración en sistemas institucionales.
Entre los principales riesgos que se busca controlar se encuentran:
- Divulgación no autorizada de información confidencial o sensible a través de herramientas de IA, particularmente en plataformas de acceso público o servicios en la nube.
- Exposición y tratamiento inadecuado de datos personales o de ciudadanos, que podría llevar a violaciones de la normativa vigente en materia de protección de datos.
- Dependencia tecnológica de proveedores externos, lo cual entraña riesgos para la soberanía y continuidad operativa de los servicios públicos.
- Falta de criterios claros para validar la calidad y veracidad de los resultados generados por sistemas de inteligencia artificial, lo que puede afectar decisiones institucionales.
- Desconocimiento de los riesgos asociados al uso cotidiano de la IA, incluyendo potenciales vulnerabilidades, sesgos y falta de trazabilidad en las acciones automatizadas.
La política propuesta por la SIGEN sugiere que las instituciones establezcan directrices sobre los tipos de herramientas de IA permitidas, los contextos y condiciones de uso, los procedimientos de validación y monitoreo, así como las responsabilidades de los agentes implicados. Se recomienda, además, implementar programas de formación para todo el personal a fin de asegurar un uso responsable, alineado con los principios de integridad y transparencia en la gestión pública.
Principales lineamientos de la guía
Los ejes fundamentales de la guía, según el documento oficial de la SIGEN, incluyen:
- Definición de un marco de referencia para la identificación, evaluación y mitigación de riesgos asociados a la inteligencia artificial en el sector público.
- Controles específicos para la gobernanza de datos empleados en el entrenamiento y operación de sistemas de IA, garantizando la calidad, integridad y seguridad de la información.
- Requerimiento de controles en todas las etapas del desarrollo e implementación de sistemas de IA, desde la definición de objetivos y análisis de factibilidad, hasta la puesta en marcha y operación.
- Revisiones periódicas para asegurar que los sistemas de IA mantengan su funcionamiento y no generen resultados inesperados.
- Claridad en la asignación de responsabilidades, roles y límites de acceso entre los equipos que gestionan e implementan soluciones de inteligencia artificial.
- Documentación exhaustiva del diseño, desarrollo y funcionamiento de cada sistema de IA para facilitar la auditoría y rendición de cuentas.
- Fomento de la transparencia hacia la ciudadanía sobre el uso de IA en la gestión pública y orientación a la protección de derechos.
Al finalizar la entrevista, Alejandro Díaz recordó: «La SIGEN ya ha informado a los responsables y, con la aprobación de la Guía, se espera dirigir y fortalecer oportunamente los puntos donde se identificaron riesgos».
