Terremoto en Colombia: eco del desastre de 1999 en Armenia
Recuerdos de una tragedia
El terremoto que golpeó a Colombia este lunes, de magnitud 7,4, ha dejado al menos 111 muertos y ha evocado el recuerdo del devastador sismo que afectó a la ciudad de Armenia, en el departamento del Quindío, el 25 de enero de 1999. En aquella ocasión, la tragedia costó 1.185 vidas en la zona cafetera del país.
Declaración de desastre nacional
El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, declaró el evento como un desastre nacional. Este nuevo sismo ha causado una cifra preliminar de 111 muertos y 87 heridos, y ha generado una gran devastación en al menos cinco departamentos: Valle del Cauca, Chocó, Quindío, Risaralda y Caldas. Cabe destacar que los tres últimos fueron también los más afectados por el cataclismo de hace 27 años.
Impacto del sismo de 1999
El sismo de Armenia dejó un saldo de 971 víctimas mortales solo en esa ciudad, además de 5.377 heridos y más de 21.000 viviendas dañadas o destruidas, según datos proporcionados por el Servicio Geológico Colombiano (SGC). La deficiente construcción de las viviendas se destacó como una de las principales causas de la devastación en la región.
Datos comparativos
- El terremoto de 1999 tuvo una magnitud de 6,1 y un epicentro localizado en la localidad de Córdoba (Quindío), a una profundidad de 21 kilómetros.
- El sismo de este lunes, por su parte, ocurrió a una profundidad de 103 kilómetros, en San José del Palmar, Chocó.
- El SGC ha indicado que este es el evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI.
Réplicas y efectos a largo plazo
Desde el sismo de hoy se han reportado 21 réplicas, y se anticipa que puedan ocurrir más. En comparación, el terremoto de Armenia tuvo un total de 138 réplicas en un mes, siendo la más fuerte de 5,5 en la misma fecha del sismo original.
Destrucción de infraestructuras
El terremoto de 1999 destruyó infraestructuras clave en la ciudad, como el Cuartel de la Policía Nacional y la estación de bomberos, lo que dificultó el manejo de la situación y el recuento de víctimas. La principal actividad económica de la región, la industria del café, sufrió severos daños, con cerca de 8.000 fincas cafeteras afectadas y 13.000 estructuras comerciales dañadas, lo que resultó en semanas de interrupción de servicios financieros.
