Tormenta y asado en la concentración de la Selección Argentina: así vivieron el momento en Kansas City
Un debut lleno de matices en Kansas City
A pesar de la intensa tormenta de lluvia y viento que azotó Kansas City, la Selección Argentina celebró el sábado por la noche la tradición del asado, indispensable antes de su debut en el Mundial 2026. Este alimento emblemático fue preparado en el hotel de concentración, mientras las alarmas de la tormenta sonaban y los teléfonos móviles alertaban a los jugadores sobre la necesidad de buscar refugio.
El asado bajo la tormenta
Las imágenes de este evento fueron compartidas en historias de Instagram por el arquero Emiliano «Dibu» Martínez, mostrando cómo los chefs del equipo intentaban mantener las brasas encendidas en las parrillas exteriores del hotel Origin. A pesar de estar bajo cobertura, los relámpagos iluminaban el cielo, presagiando el aumento de la intensidad del viento, lo que complicó el trabajo de los chefs Diego Iacovone y Antonia Farías, quienes celebraban sus cumpleaños el mismo día y que además contaban con la ayuda de «La Mona» Heredia, responsable de logística del equipo.
- Morcillas, chorizos, mollejas, asado y vacío estaban entre los manjares preparados.
- Casi 90 personas forman parte de la delegación de la Albiceleste en Kansas City, incluyendo futbolistas, cuerpo técnico, médicos y prensa.
El arquero marplatense, de regreso de una fractura en su dedo, no dejó que esto le impidiera disfrutar de esta tradición argentina que tuvo un paralelo en el Mundial de Qatar 2022, donde se llevaron a cabo más de 20 asados.
Aviso meteorológico y tiempo libre
Aproximadamente a las 20:00 (hora local, dos horas más que en Argentina), llegó la recomendación a los celulares de los jugadores para que se mantuviesen dentro de los edificios. Las sirenas resonaban en las calles, aconsejando a los habitantes buscar refugio debido a la posibilidad de que objetos voladores pudieran herir a alguien, dado que los vientos superaban los 100 kilómetros por hora.
Los jugadores disfrutaron de la tarde libre, habiendo cambiado el horario de su práctica a la mañana por el mal tiempo. Nicolás Paz, Agustín Giay y José Manuel «Flaco» López salieron a un centro comercial donde interactuaron con los aficionados, sacándose fotos y firmando autógrafos, recibiendo una cálida acogida por parte de los hinchas.
Una experiencia inusual para el equipo
No fue la primera vez que el conjunto argentino pasó por un momento de alarma; en su primera noche en Kansas City, también hubo un episodio de alerta, lo que llevó a algunos jugadores a preguntar si debían bajar a refugio tras los sonidos de las alarmas.
Con el contexto musical caractéristico de la región, las notificaciones en los teléfonos recordaban la posibilidad de activar avisos de tornados, lo que generó un ambiente de inquietud entre los futbolistas. Algunos reportes locales mencionaron daños significativos, como árboles arrancados y ramas caídas en calles y vehículos, incluidas grandes ramas que atravesaron parabrisas de automóviles.
La AFA había planeado un recibimiento especial para la Selección, pero los efectos de la tormenta afectaron su preparación: decoraciones con los colores celeste y blanco quedaron deshechas y elementos de seguridad cayeron sobre la acera. Sin embargo, estos se lograron recolocar unas horas después, manteniendo el espíritu festivo a pesar de los contratiempos.
