Víctor Algra, veterinario: «Los gatos disimulan el dolor, a diferencia de los perros»
Identificación de dolor en gatos
Determinar si un gato está sufriendo puede resultar complicado. A diferencia de los perros, los felinos son expertos en ocultar su dolor, lo que hace que muchas veces sus malestares sean imperceptibles para sus dueños. En este contexto, el veterinario Víctor Algra resaltó la importancia de analizar las expresiones faciales de los gatos para detectar señales tempranas de dolor y tomar medidas antes de que la situación empeore.
Señales faciales de dolor en gatos
- Orejas: Deben observarse cuidadosamente, ya que cuando están relajadas, suelen estar erguidas y hacia arriba, mientras que si están aplanadas, esto puede indicar malestar.
- Ojos: Un gato que experimenta dolor tiende a mantener los ojos entrecerrados o con una apariencia apagada, en lugar de tenerlos bien abiertos.
- Hocico: La tensión en esta área es otra señal importante; si el hocico se ve más alargado y los labios están tirantes hacia las comisuras, puede ser una señal de incomodidad.
- Bigotes: En condiciones normales, los bigotes están relajados y curvados. Sin embargo, si están rectos y apuntando hacia adelante, puede indicar dolor.
- Posición de la cabeza: Si el gato mantiene la cabeza por debajo de los hombros y tiene una postura decaída, esto merece atención inmediata.
¿Qué es la Feline Grimace Scale?
Según Algra, existe una herramienta científicamente validada conocida como Feline Grimace Scale, desarrollada por la Universidad de Montreal, que ayuda a evaluar el dolor en los gatos a través de cinco características faciales. Aunque esta escala no sustituye el diagnóstico profesional, sirve como guía para que los dueños detecten cualquier cambio en la expresión de sus mascotas y comprendan cuándo es necesario buscar ayuda veterinaria.
¿Por qué los gatos ocultan el dolor?
A diferencia de otras mascotas, los gatos manifiestan el dolor de forma mucho más sutil. Muchos no maúllan, no cojean y continúan con su rutina habitual, lo que dificulta la detección de problemas. Por eso, Algra enfatiza que ante cualquier alteración en la expresión facial, postura o comportamiento, lo más recomendable es acudir a un veterinario, quien podrá identificar la causa del dolor y prescribir el tratamiento adecuado.
Cambios de comportamiento en gatos con dolor
Además de las expresiones faciales, el dolor puede inducir cambios en los hábitos diarios del gato. Algunos felinos pueden empezar a esconderse más, dejar de jugar o evitar saltar a lugares donde antes tenían facilidad. También es crucial observar cualquier modificación en sus hábitos alimenticios, el uso de la caja de arena o la higiene personal. Un gato que deja de comer, reduce su acicalamiento o tiene dificultades para hacer sus necesidades podría estar enfrentando un problema que requiere atención médica.
Dados los hábitos de los gatos de disimular molestias, un cambio repentino en su comportamiento habitual podría ser un indicativo importante. Prestar atención a estas variaciones y consultar con un veterinario puede ayudar a detectar problemas potenciales antes de que se agraven.
